La jueza cubana Bárbara Lagoa es uno de los nombres que más suenan en los medios estadounidenses
21 sep 2020 . Actualizado a las 08:48 h.El presidente de EE.UU., Donald Trump, está decidido a una sucesión exprés en el Tribunal Supremo tras la muerte de la jueza Ruth Bader Ginsburg, icono de la lucha por la igualdad fallecida el viernes los 87 años.
Trump anunció el sábado que espera designar esta semana a su candidato para ocupar la vacante en el alto tribunal y que seguramente será una mujer. La cubano-estadounidense Bárbara Lagoa, hija de exiliados cubanos de Miami, es uno de los nombres que más suenan en los medios estadounidenses para el relevo.
Esta jueza conservadora se presenta como una candidata clave que alentaría al electorado de Florida, estado clave en la reelección de Trump frente al demócrata Joe Biden en las presidenciales de noviembre. De llegar al Supremo, Lagoa sería la segunda persona hispana en ocupar este cargo vitalicio, después de Sonia Sotomayor.
«Será una mujer, una mujer muy talentosa y muy brillante», avanzó el presidente. Los periodistas le preguntaron a Trump sobre Lagoa y sobre otra posible candidata, Amy Coney Barrett, dos magistradas que él dice son apreciadas por el líder de la mayoría republicana en el Senado, Mitch McConnell.
La muerte de Ginsburg, símbolo de la resistencia contra Trump, ha desatado en plena carrera por el voto un pulso entre republicanos y demócratas y va a cambiar radicalmente la dinámica de la campaña de las presidenciales.
Para la derecha cristiana, el Supremo es un asunto central y este mes Trump renovó su promesa de nombrar a jueces que se opongan al aborto y prometan proteger el derecho a portar armas.