Madrid reabre la batalla de la memoria histórica

El Ayuntamiento aprueba la propuesta de Vox de retirar del callejero los nombres de los socialistas Francisco Largo Caballero e Indalecio Prieto

Placa del bulevar Indalecio Prieto, en Madrid, que el Ayuntamiento quiere retirar
Placa del bulevar Indalecio Prieto, en Madrid, que el Ayuntamiento quiere retirar

La propuesta del Ayuntamiento de Madrid de cambiar los nombres de las calles de la capital dedicadas a los exdirigentes socialistas Francisco Largo Caballero e Indalecio Prieto en aplicación de la Ley de Memoria Histórica deL 2007, a propuesta de Vox y con el voto favorable del PP y de Ciudadanos, que deberá ser ratificada en la Junta de Gobierno, ha abierto un nueva polémica política a costa de la memoria histórica.

La vicepresidenta primera del Gobierno, Carmen Calvo, consideró «lamentable» que populares y naranjas colaboren en «una injusticia».

En su propuesta, Vox aseguraba que bajo el mandato de Largo Caballero, jefe de Gobierno y Ministro de la Guerra desde septiembre de 1936 hasta mayo de 1937, en plena Guerra Civil, se cometieron las «mayores atrocidades en la zona republicana». Y, respecto a Prieto, lo considera responsable de armar «a las milicias socialistas y revolucionarios que en octubre de 1934 se levantaron contra el legítimo Gobierno de la República y causaron centenares de muertos» y de haber reclutado en su guardia personal a los asesinos del político conservador José Calvo Sotelo.

La propuesta inicial pedía que se retiraran también las dos estatuas erigidas en el complejo de Nuevos Ministerios de la capital, pero en este caso se trata de una competencia del Gobierno estatal, por lo que se limita a instar al Ejecutivo que lo haga.

Calvo se refirió a los dos dirigentes socialistas como « figuras absolutamente importantes que ejercieron cargos públicos porque se los entregaron las urnas de este país». Y añadió que «hay quienes desde posiciones fascistas minoritarias no van a entender lo que significa el verdadero encuentro, la verdad y la justicia que a todos conviene y todos procuramos desde diferentes posiciones ideológicas». PP y Cs defendieron que la «ley es igual para todos», para «los criminales de un lado y de otro».

Pablo Iglesias y la Pasionaria

Tanto el PSOE como el sindicato UGT anunciaron su intención de presentar un recurso contra la decisión del Ayuntamiento. El sindicato argumenta que la ley del 2007 hace referencia a la «exaltación, personal o colectiva, de la sublevación militar, de la Guerra Civil y de la represión de la Dictadura». Y que los socialistas Largo Caballero y Prieto «fueron precisamente de los que se opusieron a esa sublevación, a la Guerra Civil y a la Dictadura de Franco».

No fue esta la única polémica de este miércoles referida a la Guerra Civil. El portavoz de Vox, Iván Espinosa de los Monteros, equiparó la advertencia de Pablo Iglesias a los grupos de la oposición de que «nunca volverán a formar parte del Consejo de Ministros de este país» a «lo que dijo la Pasionaria [Dolores Ibarruri] a Calvo Sotelo en esta misma Cámara: Has hablado por última vez». «Y poco después, fue asesinado», añadió. «¿Forma parte de un deseo o es un pronóstico?, preguntó el diputado. «No era una amenaza, era un augurio», respondió Iglesias.

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