Las bajas laborales debido al covid-19 se duplicaron desde el verano
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Los rebrotes mantuvieron a 1,6 millones de trabajadores confinados en sus casas a finales de septiembre
12 oct 2020 . Actualizado a las 09:02 h.Mascarillas, pruebas PCR y confinamientos preventivos. Es la «nueva normalidad» a las que se han tenido que adaptar empresas y empleados. Un escenario complejo para la recuperación de la economía española que se verá más lastrada por la actividad intermitente de su masa laboral. El riesgo de contagio en el trabajo o el contacto estrecho con positivo han obligado a muchos trabajadores a tener que cesar sus labores y recluirse en casa acogiéndose a una baja laboral por incapacidad. Según Efe, las cuarentenas se han multiplicado en los últimos meses al pasar de las 800.000 de mediados de julio a las más de 1,6 millones que se registraron a finales del mes de septiembre.
Según los datos de la Seguridad Social, a cierre de junio se acumulaban 683.478 procesos de incapacidad temporal por COVID-19, una cifra que, a finales de septiembre, ya alcanzaba los 1,64 millones, lo que refleja el repunte en el reconocimiento de estas bajas en los meses de verano, especialmente a partir de finales de julio. Así, y según la información detallada esta semana por el ministro de Inclusión, José Luis Escrivá, en el Congreso, el número de bajas acumuladas por COVID ha repuntado en las últimas semanas: a mediados de julio se rompió la barrera de las 800.000, un mes después, alrededor del 14 de agosto, se superaba el millón para seguir con una curva ascendente que marcaba ese 1,64 millones el 28 de septiembre. De ese total, según detalló Escrivá, el 73 %, 1,2 millones, han sido por aislamientos, y el 27 %, unos 440.000, por infección con una duración media de los procesos de 18 días.
Un coste de 1.369 millones de euros
¿Qué hay detrás de este repunte? No solo los rebrotes, que sería el motivo más lógico. Los sindicatos apuntan a un aumento de la movilidad y de las pruebas para identificar casos y aplicar cuarentenas.
El aumento del ritmo de bajas también ha tenido reflejo en el coste de esta partida. Así, de los 224 millones que se gastaron en marzo se pasó a 566 millones en abril, peor mes para la pandemia, para bajar a 170 millones en mayo, 34 millones en junio y volver a repuntar desde los 46 millones de julio a los 144 millones de agosto y 185 millones ya en septiembre. En total, se han desembolsado 1.369 millones en bajas por covid-19, tanto infecciones como cuarentenas.
La baja por covid-19 está considerada desde el inicio de la pandemia incapacidad temporal por contingencias profesionales, lo que supone que el trabajador cobre la prestación desde el primer día, por un mayor porcentaje del salario y completamente con cargo a la Administración. En la incapacidad temporal por enfermedad común, el empleado percibe una menor cuantía, a partir del cuarto día de baja y la empresa debe hacerse cargo del abono de parte de la prestación. La baja por covid-19 cubre a los padres con hijos que hayan dado positivo en la enfermedad pero no a los que tengan que cuidar de un menor que guarde cuarentena por un positivo en su clase.
El Gobierno dijo que iba a dar cobertura, ampliando también esta baja a estos casos, pero, por ahora, la medida se ha quedado en el aire.