La exjefa de ETA niega ser «Anboto» y dice que no sabe como su nombre apareció en el organigrama de la banda

La Voz REDACCIÓN

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La exdirigente etarra Soledad Iparraguirre durante su juicio en la Audiencia Nacional
La exdirigente etarra Soledad Iparraguirre durante su juicio en la Audiencia Nacional Juan Carlos Hidalgo | EFE

Soledad Iparragirre afirma ante el tribunal que ella no entregó armamento ni dio instrucciones para cometer el atentado contra la Policía en Oviedo en 1997

13 sep 2021 . Actualizado a las 00:14 h.

No se acuerda de nada. La exjefa de ETA Soledad Iparragirre ha negado este martes ante el tribunal de la Audiencia Nacional haber usado en la organización terrorista el alias Anboto y ha afirmado que en un momento dado sin saber por qué comienza a «aparecer» su nombre en el organigrama. Así, ha negado haber entregado material explosivo y dado instrucciones para cometer un atentado contra una comisaría de Policía en Oviedo en la «campaña de verano» de 1997.

Iparragirre ha respondido así a preguntas de su abogado en el segundo juicio que afronta en la Audiencia Nacional desde que fue entregada por Francia el año pasado tras cumplir allí casi 20 años de prisión y responder a los procedimientos judiciales que tiene pendientes en España. La defensa ha explicado la «cuestión clave» en el juicio que ha comenzado este martes es saber si la acusada «utilizó el sobrenombre de Anboto en ETA».

«No, nunca», ha dicho Iparragirre, que a diferencia del primer juicio, que se celebró el pasado mes de julio, ha declarado frente al tribunal y no desde una sala blindada. Ha continuado su respuesta explicando que puede hacer «conjeturas» de por qué se le atribuye pero que no sabe por qué su nombre aparece en la cúpula de la banda terrorista: «Es en el tiempo en el que ETA era el centro mediático español y donde todo el tiempo el organigrama de la organización se sacaba y mi nombre empieza a aparecer. No sé ni cómo».

«Era el clima general de la época. Decían: 'según fuente policiales' y decías: 'pues hostias, qué fuentes tienen estos' y hacían un nuevo organigrama de ETA y me empezaron a poner», ha ironizado. La estrategia de defensa se basa en desvincular a Iparragirre con el comando Katu, que atentó en julio de 1997 contra la comisaría de Policía de Buenavista de Oviedo, sin ocasionar ninguna víctima mortal.

La Fiscalía pide 71 años

Según relata el escrito de acusación provisional de la Fiscalía, Anboto, para quien pide 71 años de prisión, entregó en una fecha indeterminada de 1997 a los etarras Kepa Arronategi y Eneko Gogesascoechea -condenados por estos hechos-, integrantes del comando Katu, material explosivo, detonadores, temporizadores, granadas, dos pistolas y un subfusil «con indicación expresa de que las granadas fueran usadas de forma inmediata en la campaña de atentados» de ese verano.

No obstante, Iparragirre, que solo ha contestado a las preguntas de su abogado, ha negado haber entregado este material y ser la responsable del citado comando legal y ha señalado que no conoce a sus integrantes.