Macron inicia la ofensiva policial contra los islamistas radicales

Decenas de arrestos por justificar la muerte del profesor Paty

 Gérald Darmanin, ministro del Interior francés
Gérald Darmanin, ministro del Interior francés

Redacción

Tres días después de la decapitación del profesor Samuel Paty, que mostró caricaturas de Mahoma en una clase sobre libertad de expresión, el Gobierno francés ha lanzado una operación policial contra decenas de individuos que justificaron en Internet ese atentado. «Quien amenaza a la República no tendrá respiro [por parte de la Justicia]», subrayó el ministro del Interior, Gérald Darmanin, quien precisó que los primeros arrestos por unos 80 mensajes de odio comenzaron el domingo. Ese día, el Ejecutivo prometió acciones concretas y rápidas contra individuos o asociaciones radicalizadas y este primer balance de su plan de acción dejó clara su intención de llevarlo a cabo sin demora.

Esas detenciones, cuya cifra no fue precisada, se suman a las quince por un vínculo más o menos cercano con el autor del ataque, Abdullah Anzorov, un refugiado ruso de 18 años y origen checheno, que residía en Evreux, a unos 100 kilómetros al noroeste de París, y tenía antecedentes policiales por asuntos de escasa importancia. Entre los arrestados están cuatro estudiantes. Según fuentes de la investigación citadas por el diario Le Monde, uno o varios alumnos aceptaron la propuesta de Anzorov de dar información del profesor a cambio de varios cientos de euros.

También siguen detenidos los padres del asesino, un abuelo y su hermano menor, así como el padre de una alumna de Paty que inició en redes sociales una campaña contra el profesor, y un predicador islamista, Abdelhakim Sefraoui, que contactó con él.

El homenaje nacional a Paty tendrá lugar este miércoles en la Sorbona, «templo del conocimiento». Macron recibió el lunes en el Elíseo a la familia del fallecido para expresarle su apoyo. También se reunió con representantes del Consejo Francés del Culto Musulmán en el marco de la respuesta nacional contra la radicalización islamista, que contempla la disolución de asociaciones vinculadas con el integrismo.

Fractura política

La condena política contra el asesinato en Conflans-Sainte-Honorine del profesor Samuel Paty, considerado a gran escala como un golpe a la educación laica, una de las bases de la República francesa, fue en un primer momento unánime, al igual que la repulsa que el domingo congregó a decenas de miles de franceses en manifestaciones por todo el país, bajo el lema Je suis prof.

No obstante, esa unidad de fachada no ha tardado en resquebrajarse con tintes partidistas, con las distintas formaciones tratando de marcar puntos de cara a las elecciones presidenciales que se celebran en año y medio.

«El islamismo es una ideología belicista cuyo medio de conquista es el terrorismo. Como el terrorismo es un acto de guerra, exige una legislación de guerra», afirmó Marine Le Pen, líder de la ultraderechista Agrupación Nacional (AN). «La situación requiere una estrategia de reconquista», recalcó.

Las críticas al Ejecutivo también llegaron del partido conservador Los Republicanos: «Demasiadas iniciativas seguidas de pasos atrás. Muchos homenajes sin valentía», lamentó el senador Bruno Retailleau. Y aunque el líder izquierdista Jean-Luc Mélenchon ha subrayado que no es momento de disputas, sí ha criticado que nadie detectara las amenazas que durante una semana recibió Paty.

«Je suis prof», el nuevo grito de los franceses contra el terrorismo

R. Cañas
Una joven muestra la pancarta de recuerdo del profesor degollado este domingo en la plaza de la República de París
Una joven muestra la pancarta de recuerdo del profesor degollado este domingo en la plaza de la República de París

Francia expulsa a 231 extranjeros en situación irregular fichados por su radicalización islamista

Miles de franceses se concentraron este domingo por todo el país bajo el grito «Je suis prof» [Yo soy profe] para rechazar el terrorismo islámico tras la decapitación de un profesor de secundaria que había mostrado caricaturas de Mahoma en una clase de libertad de expresión.

Casi seis años después del «Je suis Charlie» con el que todo el país condenó el terrorismo islámico y defendió la libertad de expresión, Francia repitió hoy el grito de solidaridad con las víctimas y de reivindicación de los valores democráticos.

Las concentraciones fueron convocadas por organizaciones antirracistas y pacifistas -y apoyada por Charlie Hebdo- para rendir homenaje a Samuel Paty, el profesor de Geografía e Historia de 47 años que fue decapitado el pasado viernes por un refugiado checheno de 18 años.

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