Al Jalifa sofocó en el 2011 con una fuerte represión las protestas de la primavera árabe y la minoría suní que controla la Corona pudo conservar el poder
11 nov 2020 . Actualizado a las 21:27 h.Baréin despide con una semana de luto oficial al jeque Jalifa bin Salman al Jalifa, que desde hace 49 años ocupaba el asiento de primer ministro. El fallecimiento se produjo el mismo día en el que el Parlamento de Israel mostró su apoyo al acuerdo de normalización con el pequeño del reino del Golfo. Al Jalifa, de 85 años, murió en un hospital de Estados Unidos donde estaba recibiendo tratamiento, según informaron los medios oficiales.
El acuerdo con el Estado israelí ha sido la última misión de este dirigente que sobrevivió a la primavera árabe del 2011. La mayoría chií del país salió a la calle para exigir reformas democráticas y la dimisión de un primer ministro al que acusaban de corrupto. El Gobierno respondió con una fuerte represión y la minoría suní que controla la Corona no perdió el poder. A diferencia de lo ocurrido en los demás países a los que se extendió la primavera árabe, a Baréin apenas llegó el respaldo de unos gobiernos occidentales más preocupados por no molestar a un país aliado (es la sede de la Quinta Flota de Estados Unidos), que de los informes de organismos como HRW o Amnistía Internacional que denunciaban «la brutal represión de las protestas».
Alerta policial
Desde ese 2011 las fuerzas de seguridad de la dinastía Al-Jalifa viven en estado de alerta. Pese a la fuerte represión, la mayoría chií de la isla aprovecha cualquier ocasión para protestar. Los líderes de la oposición están encarcelados y a muchos activistas se les ha retirado la ciudadanía. Los manifestantes piden un primer ministro independiente de la familia real, pero los Al Jalifa, con el apoyo político y militar de Arabia Saudí, se niegan a hacer reformas de calado. La persona que se elija para sustituir al difunto primer ministro marcará el rumbo del reino en los próximos años.