La madre acusada de matar a su bebé reconoce que la dejó morir sola en su casa

La Voz REDACCIÓN

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Vista del juicio con jurado celebrado este lunes en Málaga
Vista del juicio con jurado celebrado este lunes en Málaga

Abandonó a la niña durante un mes con un biberón y unas galletas en una habitación

17 nov 2020 . Actualizado a las 14:19 h.

La mujer acusada de asesinar en Málaga a su bebé de 17 meses tras dejarla en el domicilio familiar durante un mes con un biberón y unas galletas, ha reconocido que la dejó morir sola en la habitación de la casa a oscuras, con la persiana bajada y la puerta cerrada.

El juicio popular ha comenzado este lunes en la Ciudad de la Justicia de Málaga y durante la vista oral la procesada ha reconocido todo el relato acusatorio del fiscal entre sollozos y ha permanecido toda la sesión con la cabeza bajada, mirando al suelo.

La procesada ha admitido que cuando dejó a la niña en la casa sola era consciente de que moriría, ha señalado que nunca enseñó su hija ni a los amigos ni a su nueva pareja sentimental y ha asegurado que está muy arrepentida.

Durante su declaración la acusada ha reconocido todo el relato acusatorio sin contar lo sucedido, solo admitiendo con la cabeza, por lo que la presidenta del jurado le ha pedido en varias ocasiones que además de admitir los hechos tenía que decirlo para que constara en la grabación. No ha relatado nada de lo sucedido, aunque en todo momento ha admitido con numerosos «sí» a todo lo relatado por el ministerio público.

La mujer quedó embarazada en su país, Marruecos, y se trasladó a España a finales de marzo del 2017 con su madre y hermanos mayores, que vivían en la localidad malagueña de Vélez-Málaga en una posición económica desahogada, y así poder ocultar por motivos culturales y sociales su estado al padre.

La joven dio a luz en dicho municipio el 4 de mayo del 2017 y se quedó a vivir en la casa de su hermana y su cuñado, que iban y venían de Marruecos y durante ese tiempo ella tuvo servicio gratuito de guardería para que pudiera continuar sus estudios, que abandonó y fue dada de baja por su absentismo. Además, durante ese tiempo también tuvo la ayuda de una amiga que cuidada al bebé y la recogía y llevaba a la guardería, percibiendo por ello una remuneración económica.

A finales del curso escolar 2017/18 la acusada decidió trasladar su residencia a Málaga y alquiló un apartamento con el dinero que le enviaba su familia. La procesada ha reconocido que en agosto del 2018 comenzó a trabajar de camarera en una discoteca en horario nocturno y para ello dejaba sola al bebé con quince meses.

La mujer, cuando terminaba su jornada laboral, no regresaba a su casa sino que se dirigía a casa de una amiga, por lo que dejaba prácticamente sola a diario en la casa a su hija.