ERC y JxCat intentan aparcar sus diferencias y pactan trabajar con «lealtad» frente al covid-19

La Voz REDACCIÓN

ACTUALIDAD

El vicepresidente de la Generalitat en funciones de presidente, Pere Aragonès, conversa con la consejera de Presidencia, Meritxell Budó en el Parlamento catalán
El vicepresidente de la Generalitat en funciones de presidente, Pere Aragonès, conversa con la consejera de Presidencia, Meritxell Budó en el Parlamento catalán Quique Garcia | EFE

Las filtraciones realizadas por el partido de Puigdemont sobre la estrategia a seguir provocaron que el enfado de los republicanos, socios de Gobierno en la Generalitat

19 nov 2020 . Actualizado a las 11:33 h.

Ante un horizonte electoral muy próximo, ERC y JxCat intentan limar asperezas en el seno del Gobierno de coalición catalán. El presidente del grupo de ERC en el Parlamento catalán, Sergi Sabrià, aseguró este jueves que, tras la última crisis en el seno del Ejecutivo, los republicanos y JxCat han pactado trabajar con «discreción» y «lealtad» para seguir tomando medidas frente a la pandemia de la covid-19 en Cataluña.

JxCat y ERC llevaron ayer miércoles al límite su pugna interna, hasta el punto de causar una alteración en el funcionamiento del comité de crisis contra la covid-19, en el que los consejeros del Gobierno discuten qué medidas tomar para hacer frente a la pandemia.

Posteriormente, el vicepresidente del Govern en funciones de presidente, Pere Aragonès, de ERC, y la consejera de la Presidencia, Meritxell Budó, de JxCat, se reunieron para tratar de rebajar tensión y reconducir la nueva crisis entre socios de coalición. Por la noche, consejeros de una y otra formación volvieron a reunir el comité de crisis contra el coronavirus para acabar de perfilar el plan de desescalada.

En declaraciones a Catalunya Ràdio, Sabrià ha asegurado saber «de dónde viene» la filtración de un borrador del plan de desescalada que desató la crisis, pero ha evitado ahondar en la polémica para no contribuir al «ruido».

Los dos socios del Gobierno, según Sabrià, «hemos aclarado que no podíamos continuar trabajando de la manera como se estaba haciendo» y que, para poder tomar medidas frente a la pandemia se requiere negociar, hablar y decidir con «tranquilidad» y «discreción», dialogando «con todos los sectores» afectados por las medidas de restricción y sabiendo que «no podrá pasar lo que todo el mundo quiere, porque no todo el mundo quiere lo mismo».