El asesor de ética de Boris Johnson dimite tras acusar de acoso a la polémica ministra del Interior

Juan Francisco Alonso LONDRES / E. LA VOZ

ACTUALIDAD

La ministra de Interior británica, Priti Patel
La ministra de Interior británica, Priti Patel Henry Nicholls

La renuncia de Alex Allan tras su encontronazo con Priti Patel se suma a las de Dominic Cummings y Lee Cain, los dos colaboradores más cercanos del primer ministro británico

20 nov 2020 . Actualizado a las 19:39 h.

La hemorragia de renuncias en Downing Street no se detiene. Justo una semana después de ver cómo su asesor principal, Dominic Cummings, y su director de Comunicación, Lee Cain, se marchaban, el primer ministro, Boris Johnson, recibió este viernes la dimisión de otro cercano colaborador, Alex Allan. El asesor de ética gubernamental tomó la decisión después de que el premier desoyera sus conclusiones en relación a las acusaciones de acoso contra la ministra del Interior, Priti Patel.

«Creo que lo correcto es que renuncie ahora a mi puesto de asesor independiente», anunció Allan, después de que el mandatario conservador expresara «su plena confianza» en Patel y considerase que la ministra «no estaba al tanto del impacto de su comportamiento». Esto, a pesar de que en la extensa investigación adelantada por el dimisionario se determinó que la ministra del Interior mantuvo un «comportamiento que puede describirse como de intimidación y acoso», llegando a utilizar gritos e insultos para dirigirse a sus subalternos.

«La ministra ha incumplido sistemáticamente con los altos estándares exigidos por el código ministerial al no tratar a sus funcionarios con consideración y respeto», apostilló el ya exasesor en su informe.

La investigación contra Patel se inició en marzo, cuando el secretario de Interior, Philip Rutnam, anunció su dimisión y responsabilizó de la misma a su superior, a la que acusó de haber iniciado una «vil y orquestada campaña de hostigamiento» en su contra.

Excusas públicas

El informe sobre Patel pasó los últimos dos meses en un cajón de Downing Street, pero fue filtrado a los medios de comunicación el jueves, lo que obligó a Johnson a manifestar su posición y provocó esta nueva crisis en su Gabinete.

Pero no solo el premier debió salir a escena, la propia señalada también lo hizo. «Lamento que mi comportamiento en el pasado haya molestado a alguien. Nunca ha sido mi intención molestar a nadie. Estoy muy agradecida por el arduo trabajo de miles de funcionarios públicos que ayudan a cumplir la agenda del Gobierno», dijo la polémica ministra, quien, no obstante, reconoció que en ocasiones la frustración la puede llevar a ser «directa».

El comportamiento de Patel, una hija de inmigrantes indios, ya le ha causado problemas en el pasado. Así, en el 2017 debió renunciar a su puesto como ministra de Cooperación Internacional, después de reunirse, sin notificarlo a la entonces primera ministra Theresa May, con unos empresarios israelíes.

Las disculpas no fueron suficientes para el líder laborista, Keir Starmer, quien acusó a Johnson de exhibir «falta de liderazgo». «Si yo fuera el primer ministro, la ministra del Interior ya habría sido destituida», aseguró.