El pulso permanente de Pablo Iglesias abre una grieta con los ministros socialistas

Nadia Calviño, Juan Carlos Campo, Margarita Robles y Reyes Maroto cuestionan al vicepresidente segundo. Vota y opina: ¿Acabará rompiendo la coalición la presión de Iglesias?

La ministra de Defensa, Margarita Robles, este jueves en la  base militar de Retamares, en Madrid
La ministra de Defensa, Margarita Robles, este jueves en la base militar de Retamares, en Madrid

Madrid / La Voz

El órdago permanente del vicepresidente segundo, Pablo Iglesias, al desafiar las líneas de la política exterior del Gobierno y aliarse con partidos que no forman parte del Ejecutivo, como ERC y EH Bildu, para forzar así la rectificación de los Presupuestos y la aceptación por el PSOE de sus propuestas, ha creado las primeras grietas en el Consejo de Ministros. Aunque el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, insiste en minimizar la crisis interna con sus socios de coalición, un grupo de miembros socialistas del Ejecutivo están hartos de las presiones de Iglesias. Primero fue la vicepresidenta económica, Nadia Calviño, la que acusó al líder de Unidas Podemos de crear «conflictos» para «buscar visibilidad». Y este jueves, lo hicieron otros pesos pesados del equipo del Gobierno como los titulares de Justicia, Juan Carlos Campo; de Defensa, Margarita Robles, y la de Industria, Reyes Maroto, quienes dijeron basta ante lo que consideran deslealtad de sus socios. Miembros del Grupo Socialista en el Congreso acusan también a Unidas Podemos de «falta de madurez» como partido de Gobierno y de incumplir los acuerdos de la coalición.

Campo tachó de «absolutamente anormal» que Unidas Podemos presente una enmienda a los Presupuestos de espaldas al Gobierno y aliándose para ello con ERC y EH Bildu, y admitió que esa forma de actuar le produce «una cierta inquietud». Al igual que Calviño, señaló que le gustaría que «fuese el PP el que apoyase» las cuentas públicas. 

Robles pide responsabilidad

Robles, una de las más veteranas en las labores de dirección, cargó también contra Iglesias al afirmar que «la política exterior de un Gobierno la marca el presidente y la ministra de Asuntos Exteriores» y que «formar parte de un Ejecutivo exige también unas responsabilidades». «Cualquier miembro del Gobierno puede tener sus opiniones personales, pero el Consejo de Ministros es un órgano colegiado y tiene que estar a las decisiones que se tomen», advirtió en referencia a las presiones de Iglesias y de otros miembros de Unidas Podemos para que el Ejecutivo defienda ante Marruecos la causa del Sáhara y exija un referendo de independencia en medio del recrudecimiento de la situación en las islas Canarias con la llegada de miles de inmigrantes desde las costas saharauis.

La titular de Industria, Comercio y Turismo, Reyes Maroto, se sumó a las críticas y cuestionó el «protagonismo» que el líder de Unidas Podemos otorga a EH Bildu como socio del Ejecutivo cuando, según aseguró, no existe ningún acuerdo del Gobierno con el partido de Arnaldo Otegi. Y también el titular de Agricultura, Luis Planas, admitió que con la actitud de Unidas Podemos se crea una «situación en la que hay que vivir una cierta incertidumbre».

Aunque no todos se pronuncian, la actitud de Iglesias ha generado un profundo malestar en todos los miembros socialistas del Gobierno, que cuestionan que actuara a sus espaldas al presentar una enmienda a los Presupuestos junto con ERC y EH Bildu que les deja ahora en una posición muy complicada frente a los votantes de izquierda, y sin haber negociado antes su contenido en el Consejo de Ministros.

Sánchez justifica los acuerdos con EH Bildu ante la militancia del PSOE porque «todos los apoyos son precisos»

Gonzalo Bareño
Pedro Sánchez,  durante el debate de la moción de censura de Vox
Pedro Sánchez, durante el debate de la moción de censura de Vox

Pide a los afiliados que ignoren las «polémicas artificiales» que desvían la atención a «asuntos del pasado, como la lucha antiterrorista, que nada tienen que ver con los Presupuestos»

«Los Presupuestos son tan indispensables y su orientación es tan indiscutible, que los adversarios del Gobierno progresista evitan hablar de ellos y desvían la atención hacia polémicas artificiales y noticias inventadas». El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha decidido tomar la iniciativa ante las críticas, dentro y fuera del PSOE, a los acuerdos con EH Bildu, y ha escrito una carta a los militantes en la que trata de tranquilizar a las bases desmontando los argumentos en su contra y defendiendo que «todos los apoyos son precisos» para aprobar esos Presupuestos.

La reforma de los estatutos del PSOE impulsada por Sánchez otorga más poder que nunca a la militancia, en detrimento de los órganos internos del partido. El propio Sánchez sabe que fueron los militantes los que le devolvieron a la secretaría general tras ser defenestrado por el comité federal. Y por ello se dirige directamente a los afiliados para pedirles que no entren en la polémica interna.

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