El PSOE encarrila la legislatura con el sí del PNV y ERC a los Presupuestos

Francisco Balado Fontenla
Fran Balado MADRID / LA VOZ

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El líder de PNV, Andoni Ortuzar, junto al presidente del Goberno, Pedro Sánchez
El líder de PNV, Andoni Ortuzar, junto al presidente del Goberno, Pedro Sánchez Jesús Hellín | Europa Press

Los nacionalistas vascos consiguen nuevas inversiones, y los republicanos, el fin del control de los gastos de la Generalitat

24 nov 2020 . Actualizado a las 20:18 h.

 El Gobierno de coalición acabó ayer de amarrar la mayoría parlamentaria que necesita para aprobar unos nuevos Presupuestos Generales del Estado, y con ello consigue despejar el camino para agotar los tres años que restan para que se agote la legislatura. A falta de que se lleve a cabo la votación final en la Cámara Baja, prevista para el 29 de diciembre, Sánchez logra revalidar la mayoría de la moción de censura y de la investidura gracias al apoyo anunciado ayer por el PNV y a un «preacuerdo» con ERC avanzado a continuación en la misma sala de prensa del Congreso por el portavoz de los independentistas catalanes, Gabriel Rufián.

La coalición cuenta con 155 diputados (120 del PSOE y 35 de Unidas Podemos), a los que hay que añadir los seis del PNV y los 13 de los republicanos. Y salvo sorpresa mayúscula, el jueves se oficializará el sí de EH Bildu, un voto afirmativo apoyado desde la dirección, tal y como anunció recientemente Arnaldo Otegi, pero al que todavía le falta el barniz de la militancia. De este modo, Sánchez se garantiza el apoyo de al menos 179 diputados, superando el umbral de la mayoría absoluta en el Parlamento, establecido en 175, por lo que el voto de las demás formaciones será irrelevante para el resultado final. No obstante, la Moncloa, a través de sus distintos actores, trabaja a marchas forzadas para ampliar todavía más estos apoyos con otras fuerzas, aunque, una vez superado el listón exigido en las Cortes, manda el mensaje de que sus aportaciones serán bienvenidas, pero ya no necesarias, por lo que el precio de las reivindicaciones en forma de enmiendas se ha desplomado. País Vasco y Cataluña vuelven a ser las dos regiones agraciadas.

Rufián: «Es un preacuerdo»

«Es un preacuerdo. Preacuerdo. No es un acuerdo cerrado», insistía ayer Gabriel Rufián durante una comparecencia tras haber «preacordado» el sí de su formación a los Presupuestos en una reunión con la ministra de Hacienda, María Jesús Montero. El dirigente secesionista desveló cuatro de los puntos que habían pactado, entre los que él mismo destacó como más relevante «el fin del 155 financiero», un control impuesto por la Administración Rajoy para vigilar el gasto de la Generalitat para acabar con algunos chiringuitos secesionistas, y que decaerá cuando tome posesión el nuevo gobierno que salga de las urnas catalanas el 14 de febrero. Esquerra tiene miedo a que otras formaciones, en especial la plataforma de Puigdemont y la CUP, logren hacer calar entre el electorado secesionista un cierto acomodo en sus reivindicaciones, por lo que Rufián se explayó en este punto del fin del control fiscal. «Acaba la tutela y el abuso austericida, injusto e ideológico», reseñó.

ERC se cuelga también la medalla de la ampliación de la moratoria al pago de cotizaciones de autónomos hasta marzo del 2021 y la creación de un comité «bilateral», según recalcó Rufián, para una reforma fiscal. Finalmente, la creación de un grupo de trabajo para acabar con el «dumpin fiscal» que, denunció, transformó Madrid en un «paraíso fiscal». El acuerdo de ERC también deberá ser refrendado por sus órganos internos. Prometió anunciar en las próximas horas más medidas, algunas de las cuales ya han venido siendo acordadas sin la necesidad de firma, como la reforma del delito de sedición.

El sí definitivo del PNV

Por su parte, Aitor Esteban, portavoz del PNV, confirmó el sí definitivo de su formación tras arrancar al Gobierno la enajenación de los cuarteles de Loyola, cuya titularidad pasará de Defensa al Ayuntamiento de San Sebastián para la construcción de viviendas, y que obligará a buscar un nuevo emplazamiento a medio millar de militares. Esta medida se suma a la supresión del impuesto al diésel y a una importante suma destinada a mejorar las infraestructuras del País Vasco.

Mientras tanto, en Cs siguen deshojando la margarita. Arrimadas advirtió a Sánchez de que o ellos o ERC, pero ayer su portavoz, Edmundo Bal, dijo que siguen con las negociaciones.