El Banco de Inglaterra corrige al Gobierno de Johnson sobre los efectos de un «brexit» abrupto

Señala que un divorcio sin acuerdo será peor para la economía que la pandemia


Londres / E. La Voz

Los intentos del Gobierno de Boris Johnson por minimizar las consecuencias económicas negativas que tendrá sobre el Reino Unido un todavía probable brexit sin acuerdo esta próxima Nochevieja han sido desmentidos por el Banco de Inglaterra. El banco central advirtió, sin contemplaciones, que un divorcio abrupto tendrá un costo económico muy superior al de la recesión provocada por la pandemia del covid-19.

«Los modelos sugieren que los efectos a largo plazo de una salida sin acuerdo (de la UE) serán peores que los del covid-19 y la razón para ello es que a la economía le costará más tiempo ajustarse a los cambios que se producirán en el comercio», afirmó el gobernador del Banco de Inglaterra, Andrew Bailey, durante una comparecencia por teleconferencia ante el Comité del Tesoro de la Cámara de los Comunes celebrada en la tarde del lunes.

Pese a que reconoció que en la actualidad la principal causa de los problemas económicos que atraviesa el Reino Unido es la pandemia, y sobre todo los confinamientos impuestos por el Gobierno para frenarla, Bailey se mostró «optimista» y aseveró que si se halla la cura al coronavirus la recuperación se dará rápidamente. 

La visión del Gobierno

Sus palabras van a contracorriente de la visión del Gobierno. «Yo creo que el reto más importante para la economía el próximo año será el coronavirus y no la posibilidad de que dejemos la UE sin un acuerdo», declaró el pasado fin de semana el ministro de Economía, Rishi Sunak, en una entrevista a la BBC.

El Producto Interior Bruto del Reino Unido cayó un 20 % en la primavera -una cifra no vista en 300 años- y el desempleo ha crecido hasta rozar casi el 5 %. Sin embargo, desde la London School of Economics han advertido que un brexit abrupto costará el 8 % del PIB en los próximos 10 años, pero un divorcio pactado llevará esta caída a la mitad en el mismo período.

Pero mientras el Banco de Inglaterra y el Gobierno discrepan en sus visiones sobre las consecuencias del brexit, en el sector financiero han comenzado a hacer sus preparativos, entre ellos mudar algunas operaciones a otras ciudades europeas. El banco estadounidense Goldman Sachs anunció ayer que abrirá una oficina en la capital francesa para poder continuar con sus operaciones en el mercado de acciones.

Una medida que fue copiada por Segro, el fondo inmobiliario británico, que tiene 6.200 millones de euros en activos en los Veintisiete. Esto sucede mientras Londres y Bruselas luchan por un divorcio acordado y por superar diferencias en temas como la pesca y la competencia, a solo cinco semanas de que se materialice el brexit.

Transportistas irlandeses alertan de seis meses de «caos» en puertos galeses 

Dover y los demás puertos ingleses no son los únicos en riesgo de sufrir trastornos durante los primeros momentos del brexit. Los transportistas irlandeses han advertido de que el puerto galés de Holyhead, por el cual pasan 1.200 camiones diarios hacia y desde la República de Irlanda, podría vivir seis meses de «caos».

Desde la Asociación Irlandesa de Transportistas por Carretera (IHRA, por sus siglas en inglés) aseguraron que la terminal marítima no está lista para implementar los nuevos controles aduaneros. «En estas últimas semanas han tratado de apurar todo y aunque en la parte irlandesa tienen cierto grado de preparación, en el lado británico no están listos para nada», afirmó Eugene Drennan, presidente de la agrupación.

Por su parte, Ian Davies, de la autoridad portuaria británica, aseguró a la BBC que están trabajando para tener todo listo y anunció que en dos semanas comenzarán las pruebas de los nuevos sistemas informáticos que usarán para controlar las mercancías.

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