El PP marca distancias con Vox y Cs para aglutinar todo el voto a la derecha del PSOE

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Pablo Casado, este viernes, en el Banco de Alimentos de Reus
Pablo Casado, este viernes, en el Banco de Alimentos de Reus Susanna Sáez

Arrimadas acusa a Casado de estar más preocupado por «cargarse» a Ciudadanos que de la lucha contra la pandemia

28 nov 2020 . Actualizado a las 05:00 h.

Pablo Casado quiere resucitar el sueño bipartidista de acaparar bajo las siglas del PP todo el voto situado a la derecha del PSOE. Fracasada la estrategia de una alianza nacional a tres bandas con Vox y Ciudadanos —que solo ha funcionado, y no sin problemas, a escala regional—, el líder popular ha cambiado de rumbo. Ha dicho adiós a España Suma y a la foto de Colón. Su meta es absorber a medio plazo lo que quede de Ciudadanos tras el previsible naufragio en las elecciones catalanas del 14 de febrero y, ya a largo plazo, erosionar a la formación de Santiago Abascal para detener la hemorragia que sufre el PP en su flanco derecho. Para lograrlo, los conservadores marcan distancias con la ambigüedad que atribuyen a Cs y la radicalidad que aprecian en Vox.

Tras dinamitar los puentes con Abascal durante el debate de la moción de censura a Sánchez, Casado quiere aprovechar ahora la tramitación de los Presupuestos para dejar patente la irrelevancia de Ciudadanos. El desdén con que el Gobierno de coalición ha prescindido de la oferta de Arrimadas para apoyar sus cuentas demuestra, según los gurús del PP, que a efectos prácticos no existe ese espacio de centro al que apelan los liberales.

Consciente de la nueva estrategia de Casado, Inés Arrimadas criticó este viernes que el PP esté más preocupado por «cargarse» a Cs que por la lucha contra la pandemia. «Qué pena que el principal partido de la oposición no esté pensando en cómo ayudar para frenar las locuras de este Gobierno y sacar adelante la economía española», se revolvió este viernes la presidenta de Ciudadanos. En su opinión, el PP ignora la situación crítica del país y opta por no colaborar con el Ejecutivo para desgastar a Sánchez y poder así desalojarlo de la Moncloa.