La actriz le ha concedido su primera entrevista en televisión, tras la muerte de su hijo Aless, a su compañera en las campanadas de Nochevieja: «Será un homenaje a todas las mujeres»
28 nov 2020 . Actualizado a las 17:44 h.Ana Obregón se ha sentado por primera vez delante de una cámara de televisión, tras perder a su hijo, junto a su compañera Anne Igartiburu, quien compartirá con ella el especial de Fin de Año para dar las campanas. «Somos dos mujeres, dos madres, porque yo nunca dejaré de ser madre. Y las dos haremos un homenaje a todas las mujeres», le recordó la actriz a Anne, quien estaba también visiblemente emocionada de tener junto a ella en su programa Corazón, corazón a Ana Obregón.
Las dos, vestidas de fiesta, se habían encontrado para grabar detalles de ese especial, en el que Ana recordará el que ha sido su peor año después de perder a Aless, a los 27 años, por un cáncer. Y aunque en estos meses ha estado abatida, ha encontrado la fuerza en el recuerdo de su hijo para retomar mínimamente su actividad profesional. La actriz no ha querido adelantarle a Anne cuáles serán exactamente sus palabras en la Nochevieja cuando todos nos tomemos las uvas al terminar este 2020, sin duda uno de los más difíciles para todos, pero anunció que está segura de que los espectadores de TVE van a ver «un corazón que, aunque esté roto, está lleno de amor». «Ha sido un año muy difícil para todo el mundo y no solo para mí», señaló Ana, que recordará en ese mensaje a todas las personas fallecidas, no solo por el coronavirus, sino también por el cáncer. «Todas estas familias que hayan sufrido una pérdida se van a identificar con mis palabras», expresó Obregón, que intentará en esa última noche del año transmitir un poco de esperanza y amor a todas ellas. «Si es así, me quedaré satisfecha», indicó.
Aunque en esta primera aparición a Ana Obregón se la ha visto serena, no pudo contener las lágrimas cuando Igartiburu le dio las gracias en nombre de todos los compañeros de TVE y le mostró su profunda admiración. La actriz y presentadora le confesó también a Anne que ese día en que las dos se juntaron para la entrevista y para realizar las fotos promocionales del brindis televisivo de Fin de Año había sentido algo especial, un punto de luz que le daba un poco de energía tras estos meses dolorosos. «Es la primera vez que me levanto y no lloro», avanzó nada más sentarse a charlar con Igartiburu.