Sánchez justifica sus alianzas con «todos los partidos», pero continúa sin mencionar ni a EH Bildu ni a Esquerra
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Las alarmas de Ferraz saltaron la pasada semana tras la formalización del acuerdo entre el PSOE y Bildu para contar con el apoyo de los aberzales a los Presupuestos ante el temor a que buena parte del electorado socialista, una de las formaciones más golpeadas por ETA, no comprendiera dicho pacto. Sánchez trató de explicar su maniobra a través de una carta a la militancia en la que argumentaba la necesidad de contar con unas nuevas cuentas públicas y, de paso, acusaba a la oposición de estar intentando sembrar «polémicas artificiales y noticias inventadas» con el objeto de desviar el foco mediático «hacia asuntos del pasado, como la lucha antiterrorista, que nada tienen que ver con los Presupuestos». Inmediatamente después de que Bildu anunciase el acuerdo, presidió la reunión con la Fundación Víctimas del Terrorismo, un punto en su agenda que desde la oposición se percibió como un intento de «blanqueo».
Sánchez volvió a justificar ayer su política de alianzas para sacar adelante los Presupuestos. En esta ocasión de viva voz y desde el cuartel general de Ferraz, aunque como hizo con su misiva, sin mencionar ni una sola vez ni a ERC ni a EH Bildu. «Son tiempos de inclusión y no de exclusión, de tender la mano a todos los partidos», argumentó el Secretario General socialista, reivindicando de nuevo la «necesidad» de aprobar unos Presupuestos a los que se refirió como «de país».
El coordinador federal de Bildu, Arnaldo Otegi, consideró recientemente que apoyando las cuentas públicas su formación avanza hacia la conquista de la «república vasca». Sánchez que, salvo giro inesperado, aprobará los Presupuestos el próximo 29 de diciembre gracias al apoyo del PNV, ERC y Bildu, acusó a «la ultraderecha y a la derecha conservadora» de intentar torpedear a su Gobierno con fake news.
Mensaje a Felipe González
El líder socialista también se refirió a las críticas mostradas recientemente por Felipe González, que lamentó la deriva del PSOE y la falta de debate interno: «Sabemos reivindicar la memoria del partido al tiempo que nos renovamos y escuchamos los cambios que nos pide la calle», manifestó el actual presidente.