Sánchez enfada a los sindicatos al decir que no habrá reforma laboral sin el plácet de la patronal

Los representantes de los trabajadores aseguran que decir eso implica otorgarle el derecho a veto a la CEOE


madrid / la voz

«No habrá reforma laboral sin acuerdo social». Estas palabras del presidente del Gobierno en una entrevista han vuelto a abrir la caja de los truenos, ya que los sindicatos entienden que supone renunciar al compromiso de legislatura de la coalición para derogar los cambios legislativos aprobados por el PP en el 2012, puesto que la patronal siempre se ha mostrado contraria a ello.

«Decir que solo se va a modificar la reforma laboral si hay un acuerdo entre los agentes sociales es tanto como dar derecho de veto a la CEOE», criticó el secretario general de Comisiones Obreras, Unai Sordo, coincidiendo con su homólogo de UGT, Pepe Álvarez, que aseguró que «si el desmontaje se deja en manos de la obligación de consenso social, sabemos que no será así».

Cumplir «los compromisos»

Ambos líderes sindicales recordaron al Ejecutivo el «compromiso» adquirido con los trabajadores, instándole a cumplirlo, aunque no fuera en una derogación completa, sí «paso a paso», «corrigiendo los aspectos centrales cuanto antes». Por ello reclaman al Gobierno que convoque ya la mesa de diálogo social -repetidamente retrasada por la pandemia- y que, en caso de que no haya acuerdo con los empresarios, «actúe» y cumpla los compromisos asumidos.

Y es que en este punto, cabe recordar que a finales de mayo, PSOE y Podemos pactaron con EH-Bildu -a cambio de que la formación no obstaculizara la aprobación de la prórroga del estado de alarma- la derogación «íntegra» y «urgente» de la reforma laboral. Sin embargo, los socialistas se desdijeron casi inmediatamente, matizando que solo se actuaría sobre los aspectos más lesivos, como el despido por absentismo debido a baja por enfermedad (ya eliminado), recuperando la ultraactividad de los convenios colectivos y que primen los sectoriales sobre los de empresa, o limitando la subcontratación y revisando los descuelgues.

La CEOE, sin derecho de veto

En la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros de ayer, la titular de Hacienda y portavoz del Gobierno, María Jesús Montero, trató de calmar los ánimos sindicales, asegurando que las palabras del presidente no significaban conceder «derecho de veto a nadie», sino que únicamente trasladaban «la vocación y una práctica que el Gobierno ha llevado a cabo desde que tomó posesión: la de debatir, consensuar y aprobar en el marco del diálogo social todo lo que tiene que ver con el ámbito de las relaciones laborales y el mercado de trabajo».

En la enésima escenificación de las diferencias de agenda y prioridades en el seno del Gobierno, Montero también enfrió ayer la posibilidad de una jornada laboral de cuatro días, sobre la que el vicepresidente Pablo Iglesias aseguró que el Ministerio de Trabajo estaba trabajando. La ministra portavoz, igual que horas antes hizo el titular de la cartera de la Seguridad Social, José Luis Escrivá, negó que tal asunto fuera posible y que siquiera estuviera sobre la mesa del Gobierno.

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