Sandra Lindsay trabaja en la uci de un hospital de Nueva York, una de las zonas más golpeadas por el covid
14 dic 2020 . Actualizado a las 19:05 h.Una enfermera de la ciudad de Nueva York se ha convertido este lunes en la primera persona en recibir la vacuna contra el coronavirus en Estados Unidos, el país más afectado en número total de casos y fallecidos desde el inicio de la pandemia.
Sandra Lindsay, que trabaja en el Long Island Jewish Medical Center de Queens, ha dicho «sentirse bien» tras la vacunación. «Quiero dar las gracias a todos los trabajadores de primera línea y a todos mis colegas (...) por hacer su trabajo durante esta pandemia en todo el mundo», ha dicho. Asimismo, ha expresado su deseo de que «esto suponga el inicio del fin de un período muy doloroso», según ha informado la cadena de televisión estadounidense CNN. «Siento esperanza hoy, alivio», ha resaltado.
Lindsay se ha convertido así en la primera persona en recibir la vacuna tras la aprobación dada por la Administración de Medicamentos y Alimentos (FDA) y los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC), organismo que ha señalado que debe ser inoculada a personas mayores de 16 años.
El presidente estadounidense, Donald Trump, ha aplaudido el hito a través de un mensaje publicado en su cuenta oficial en la red social Twitter. «Primera vacuna administrada. ¡Felicidades, Estados Unidos! ¡Felicidades, mundo!», ha manifestado.
Por su parte, el gobernador de Nueva York, Andrew Cuomo, ha dicho que cree que «este es el arma que pondrá fin a la guerra». «Tenemos aviones, trenes y automóviles moviéndose en todo el estado. Queremos que (la vacuna) sea desplegada, y que lo sea rápidamente», ha argüido.
Asimismo, el alcalde de Nueva York, Bill de Blasio, ha recalcado que «va a ser un buen día». Los envíos son parte de un lote inicial destinado a vacunar a personas esenciales o en situación de riesgo, lo que incluye a los trabajadores sanitarios, según ha recogido el diario estadounidense The New York Times.
Las autoridades estadounidenses han confirmado hasta la fecha 16.258.573 casos de coronavirus, con 299.193 fallecidos y 6.298.082 recuperados de la COVID-19, según datos recabados por la Universidad Johns Hopkins y publicados a través de su página web.
La vacunación comenzó después de que el viernes por la noche la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, en inglés), el ente que regula la comercialización de fármacos en EE.UU., aprobara la vacuna después de un riguroso examen para evaluar sus riegos y beneficios.
El domingo, aviones y camiones refrigerados comenzaron a distribuir las vacunas a los cientos de puntos de vacunación establecidos por todo el país como parte de la operación Warp Speed (Máxima Velocidad), lanzada por la Casa Blanca con la ayuda del Pentágono para facilitar una distribución lo más rápida posible.
Según el general Gustave Perna, encargado de la operación logística de distribución de la vacuna, 145 puntos del país (muchos de ellos hospitales) recibirán la vacuna este lunes, mientras que 425 lo harán el martes y 66 el miércoles. En total, durante esta semana, el Gobierno enviará a los 50 estados de EE.UU. y sus territorios 2,9 millones de dosis.
Quienes sean inmunizados tendrán ya reservadas otras 2,9 millones de dosis para poder recibirlas dentro de 21 días, ya que la vacuna tiene que ser aplicada dos veces para ser eficaz.La vacuna tiene una efectividad del 95 % cuando se administran esas dos dosis y, además, debe conservarse a temperaturas muy frías, entre -60 y -80 grados centígrados.
Se espera que las primeras personas en recibir la vacuna serán los sanitarios y quienes trabajen o vivan en instalaciones dedicadas al cuidado médico a largo plazo, como las residencias de ancianos o los centros para personas con discapacidad, según establecieron los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC, en inglés) en sus recomendaciones.La vacuna de Pfizer llega en el peor momento de la pandemia para Estados Unidos, que promedia más de 200.000 infecciones diarias y que la semana pasada rompió la barrera de las 3.000 muertes en un lapso de 24 horas.