Arnaldo Otegi volverá a ser juzgado por la causa que le llevó a prisión más de seis años

Acepta el criterio de la Fiscalía y volverá a ser juzgado por el intento de reconstrucción de la ilegalizada Batasuna. El líder de Bildu: «Ni nos doblaron, ni nos van a domesticar, ¡sonreíd!»

Arnaldo Otegi, en el banquillo de la Audiencia Nacional en una imagen del junio del 2011
Arnaldo Otegi, en el banquillo de la Audiencia Nacional en una imagen del junio del 2011

Madrid | Colpisa

Arnaldo Otegi volverá al banquillo de la Audiencia Nacional para ser juzgado por el caso Bateragune, el intento de reconstruir Batasuna «siguiendo instrucciones de ETA», por el que ya estuvo seis años y medio en la cárcel. El Supremo acordó ayer por unanimidad que se repita el juicio con la conformación de un tribunal diferente. La decisión avala la petición de la Fiscalía y cumple con la sentencia dictada por el Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH), que consideró vulnerado el derecho del líder de Bildu y del resto de condenados a ser enjuiciados por un juez imparcial.

En línea con la resolución de la corte de Estrasburgo, el Supremo ya anuló la sentencia y ahora estima el recurso del Ministerio Público para que se celebre de nuevo otra vista oral. En cualquier caso parece poco probable que Otegi reciba una condena mayor a la de seis años y medio de prisión por integración en organización terrorista y otros diez de inhabilitación para empleo o cargo público.

«Defecto procesal»

La Fiscalía del Supremo defendió en su recurso que un «defecto procesal» no podía convertirse en una «exención penal», por lo que pidió la repetición de la vista oral contra Otegi, Rafael Díez Usabiaga, Arkaitz Rodríguez, Sonia Jacinto y Miren Zabaleta por un delito de pertenencia a organización terrorista. El posicionamiento de la Fiscalía coincidía también con las peticiones al respecto que realizó en su día la asociación de víctimas Voces contra el Terrorismo, vinculada a Vox a través de Ortega Lara.

El motivo de la anulación de la sentencia se debió a que la corte europea consideró que la Audiencia Nacional había vulnerado el artículo 6.1 del Convenio Europeo, ya que entendía el «temor legítimo» de los acusados a una falta de imparcialidad del tribunal. No obstante, Estrasburgo no vio «ninguna evidencia» que llevara a pensar que en el tribunal había «animadversión personal» hacia los acusados, pero sí que las «dudas» de estos estaban «justificadas». La corte europea consideró que el juicio de la Audiencia no cumplió con todas las garantías al formar parte del tribunal la magistrada Angela Murillo, quien en marzo de 2010, había sido apartada por supuesta falta de imparcialidad en un juicio anterior en el que estaba acusado también Otegi. En aquella vista oral, Murillo preguntó a este si condenaba a ETA y, ante su negativa a responder, la jueza le dijo que ya sabía que no le iba a contestar. El Supremo apartó a la magistrada del caso al apreciar en ella «prejuicio personal».

«¡Ni nos domaron, ni nos doblaron, ni nos van a domesticar!», dice Otegi

El coordinador de EH Bildu, Arnaldo Otegi, ha afirmado, tras conocer la decisión del Tribunal Supremo de repetir el juicio por el caso Bateragune, que no lograrán «doblar» ni «domesticar» a la izquierda aberzale con esta decisión. En un mensaje publicado en la red social Twitter, Otegi ha señalado: «¡Ni nos domaron, ni nos doblaron, ni nos van a domesticar! Egin irri. Irabaziko dugu! (Sonreíd, vamos a ganar)».

El PSOE aprovecha para negar el «blanqueo» de EH Bildu

«El hecho de haber participado en el debate de los Presupuestos no implica en absoluto que no tengan que responder de lo que tengan que responder ante la justicia». La reacción de la dirección del PSOE a la noticia de que Arnaldo Otegi tendrá que volver a sentarse en el banquillo fue tajante. El secretario de Organización del partido, José Luis Abalos, aprovechó la ocasión para marcar distancias respecto a sus aliados y negar las acusaciones de «blanqueo» a los herederos de ETA vertidas desde la oposición. Una reacción muy distinta a la de Podemos.

Pedro Sánchez ya sabía que acabaría chocando con Iglesias en asuntos de Estado, pero en las últimas semanas sus discrepancias se han hecho más evidentes. Primero, con las críticas de Podemos a la Corona. Ahora con su interpretación de lo que implica la repetición del juicio por el intento de reconstrucción de Batasuna. Los socialistas defendieron ayer que el hecho de que Otegi vaya a ser juzgado no convierte a Bildu en un partido con el que no se pueda hablar. Ábalos aseguró incluso que, del mismo modo que el PSOE exige diferenciar entre las conductas del rey emérito y la Corona, también hay que saber distinguir entre «una cuestión que afecta en lo personal» y por la que «debe responder» el coordinador de EH-Bildu, y su actual partido. «Esta es la mayor muestra de que (la posición del PSOE) no implica ningún blanqueo», insistió. Podemos, como Bildu, sin embargo, se apresuró a presentar el asunto como un ataque de las «cloacas» contra la alianza de fuerzas de izquierda que Iglesias se jacta de haber logrado incorporar a la «dirección de Estado». El presidente del grupo parlamentario, Jaume Asens, lo escribió así en Twitter: «A Marchena no le gusta que EH Bildu apoye unos presupuestos del Estado. Este es su aviso. #ruidodetogas».

«Estado profundo»

La argumentación hila con el discurso habitual del vicepresidente, que en más de una ocasión ha hablado de la actuación de «poderes ocultos» del Estado en contra de Podemos. De «Estado profundo» habló también el diputado de Bildu Jon Iñarritu, en un sentido muy parecido al de Asens. El vicepresidente de la Generalitat, Pere Aragonés (ERC), aprovechó la ocasión para acusar al Supremo de actuar con «venganza» y mantener la «represión».

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