La exgobernadora de Míchigan Jennifer Granholm es la elegida para Energía.
16 dic 2020 . Actualizado a las 10:35 h.El presidente electo de Estados Unidos, Joe Biden, ha propuesto a Pete Buttigieg, antiguo rival en las primarias del Partido Demócrata, como nuevo secretario de Transporte, lo que le convertirá si es confirmado en el primer ministro abiertamente homosexual de la historia del país norteamericano.
Buttigieg, de 38 años, saltó a la política nacional en las primarias, después de hacerse con 29 años con la alcaldía de South Bend (Indiana) y tras una etapa en las Fuerzas Armadas -estuvo desplegado en Afganistán y alcanzó el grado de teniente-. El equipo de Biden le ha descrito como un político que «rompe barreras».
«El alcalde Pete Buttigieg es un patriota y alguien que soluciona problemas, un ejemplo de lo que somos como nación», ha dicho el propio Biden, que confía en su antiguo rival para encarar en el Departamento de Transporte retos en materia de empleos, infraestructura, equidad y clima. «Confío en que el alcalde Pete liderará este trabajo con interés, decencia y una visión audaz, él unirá a la gente para lograr grandes cosas», ha dicho el mandatario electo, a la espera en cualquier caso de que el Senado valide la nominación de Buttigieg una vez se produzca el traspaso presidencial el 20 de enero.
La futura vicepresidenta, Kamala Harris, también ha coincidido en que Buttigieg es una «excelente decisión», en la medida en que es «un innovador que soluciona problemas y un pionero en el servicio público.
Por su parte, Buttigieg ha dicho sentirse «honrado por la oportunidad». «Es un momento con grandes oportunidades para crear empleo, afrontar el desafío climático y avanzar en la equidad para todos», ha destacado el exalcalde de South Bend en su cuenta de Twitter.
Por otro lado, medios estadounidenses informaron que Biden ha elegido a Jennifer Granholm, que fue gobernadora de Míchigan entre el 2003 y el 2011, para liderar la cartera de Energía. Granholm es una defensora del vehículo eléctrico y del desarrollo de tecnologías energéticas alternativas, por lo que su nombramiento se interpreta como un espaldarazo de Biden al combate a la crisis climática.
El Departamento de Energía está encargado del mantenimiento del programa de armas nucleares, algo en lo que Granholm no tiene experiencia y que consume aproximadamente el 75 % de su presupuesto, unos 27.000 millones de dólares.
A la espera de que se haga oficial el nombramiento, Biden sigue dibujando su futuro Gabinete del que ya forman parte Antony Blinken como secretario de Estado, Janet Yellen como secretaria del Tesoro o Alejandro Mayorkas como secretario de Seguridad Nacional.
El presidente electo también ha nominado a Xavier Becerra como secretario de Salud y Servicios Humanos, a Lloyd Austin como jefe del Pentágono, Avril Haines directora de Inteligencia Nacional o Linda Thomas-Greenfield como embajadora ante Naciones Unidas.
De los departamentos que quedan por seleccionar, el de Justicia es el de más alto nivel, un cargo que la oficina de Biden ha dicho que piensa anunciar antes de Navidad