El lendakari ha lamentado que «la sociedad vasca está condenada a tener que convivir con obstáculos a una convivencia normalizada»
16 dic 2020 . Actualizado a las 12:24 h.El lendakari, Iñigo Urkullu, espera que la repetición del juicio contra el líder de EH Bildu, Arnaldo Otegi, por el caso Bateragune se «quede en nada». Urkullu ha sido el ponente del Foro Expectativas Económicas, organizado por El Correo, un debate que se ha centrado en la pandemia del covid-19 pero en el que también ha respondido a algunas preguntas sobre la situación política.
Respecto a la repetición del juicio decidida por el Supremo sobre la reconstrucción de Batasuna, Urkullu ha comentado que «entrar en un terreno de un pleito judicial no es lo más deseable, porque se sabe cómo se entra pero no cómo se sale. Desearía que se saliera quedando en nada». El lendakari ha lamentado que «la sociedad vasca está condenada a tener que convivir con obstáculos a una convivencia normalizada».
También se le ha preguntado sobre la Jefatura del Estado, y ha vuelto a expresar su idea defendida en octubre de que hay que «republicanizar la monarquía», con «más transparencia, control e, incluso, con un referendo sobre la figura del monarca».
El lendakari también ha opinado que no cree que la estabilidad del Estado esté ahora en mayor riesgo que en el pasado, como, por ejemplo, con la crisis financiera del 2008, pero sí ha advertido de que puede estar en cuestión por los pronunciamientos de militares retirados o planteamientos políticos ultras. En este sentido, ha opinado que la Jefatura del Estado «debería tener un mayor ejercicio de su función de árbitro que le concede la Constitución. Creo que debería ser más árbitro de lo que está siendo».
Respeto al futuro del autogobierno, Urkullu ha recordado que se ha aprobado por el Gobierno de Pedro Sánchez un cronograma para el cumplimiento del Estatuto de Guernica. El lendakari ha agregado que esta legislatura se debería plantear alcanzar un acuerdo político básico para el futuro, basado en «extender la experiencia del Concierto Económico al concierto político. Esto se puede alcanzar con un pacto que asuma la realidad plurinacional del Estado»