El mayor obstáculo se sitúa en las conversaciones sobre el acceso de la flota europea a las aguas británicas
16 dic 2020 . Actualizado a las 20:50 h.La Unión Europea cree estar viendo luz al final del oscuro túnel en el que se han convertido las interminables negociaciones con el Reino Unido sobre su relación futura, tras la materialización definitiva del brexit en Nochevieja. Así lo aseguró la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, quien este miércoles dijo que las conversaciones de los últimos días han permitido abrir una «estrecha» posibilidad para evitar un divorcio abrupto.
«Tal como están las cosas, no puedo decirles si habrá un trato o no. Pero hay un camino hacia un acuerdo ahora, el camino puede ser muy estrecho, pero está ahí», afirmó la dirigente alemana al comparecer ante el pleno del Parlamento Europeo, al que informó sobre el estado de las negociaciones.
«Hemos encontrado una forma de progresar en la mayoría de los problemas», dijo en alusión a la gobernanza del eventual tratado y en menor medidas a las medidas para evitar la competencia desleal, aunque Von der Leyen no quiso echar las campanas al vuelo. Por el contrario, se mostró muy cauta. «Hemos llegado a una situación en la que estamos tan cerca, pero a la vez tan alejados el uno del otro», ilustró.
El moderado optimismo de la presidenta de la Comisión contrastó con la visión de Londres. «Hemos hecho progresos en algunas áreas, pero se mantienen grandes diferencias en otras. El primer ministro continúa viendo un ‘no acuerdo’ como el resultado más probable», dijo el portavoz de Boris Johnson a la BBC.
Aviso al primer ministro
Horas antes de su comparecencia ante la Cámara de Estrasburgo, Von der Leyen le había advertido al premier británico que aceptara el acuerdo o que se arriesgara a «años de disputas» con el bloque.
La presidenta de la Comisión dio por superada la cuestión de la gobernanza del acuerdo, es decir, cómo se resolverán las disputas que puedan surgir en el futuro. También habló de avances en materia de competencia, sobre todo en lo relacionado con subsidios públicos, pero precisó que en esta área aún se requieren «mecanismos robustos» para evitar distorsiones.
Sin embargo, la dirigente comunitaria admitió que el gran escollo en las conversaciones con Londres continúa siendo la cuestión pesquera. «Siendo honestos, a ratos parece que no lograremos resolver esta cuestión. Pero debemos continuar buscando una solución, es el único camino correcto y responsable», sostuvo.
Las negociaciones no solo tienen en ascuas a los ciudadanos y empresarios de ambas orillas del canal de La Mancha, sino también a sus diputados. Así el Parlamento de Westminster tiene dos sesiones programadas para la próxima semana, para analizar un eventual tratado con la UE, mientras que en Estrasburgo se preparan para hacerlo el día 28. No obstante, hay quienes creen que las negociaciones seguirán hasta el día 31 y que el posible pacto deberá entrar en vigencia provisionalmente, sin el visto bueno de los legisladores. Algo que no gusta a muchos de ellos.