Cómo ser un buen jarrón chino

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BENITO ORDOÑEZ

Los politólogos consultados por La Voz analizan cuál debe ser el papel de los expresidentes y valoran su comportamiento desde que dejaron el poder

20 dic 2020 . Actualizado a las 09:40 h.

Las medidas apariciones de Felipe González para criticar a Pedro Sánchez; los demoledores ataques de José María Aznar contra el Gobierno de coalición; o la polémica relación de José Luis Rodríguez Zapatero con el régimen de Nicolás Maduro ponen de nuevo sobre la mesa el debate sobre qué papel deben cumplir los expresidentes del Gobierno, a los que González calificó como «jarrones chinos en apartamentos pequeños, se supone que tienen valor y nadie se atreve a tirarlos a la basura, pero en realidad estorban en todas partes».

Funciones

Cada uno a su aire. Sus funciones no están reguladas en España, si bien, como señala el consultor político Santiago Martínez, «en la mayoría de las democracias suele haber una serie de criterios no escritos que en esencia se basan en no alterar el ejercicio de la presidencia vigente». La politóloga Verónica Fumanal asegura que «en EE.UU. la fraternidad entre ex presidentes es mayor que en España; además, su legado y su trabajo posterior está mucho más tasado, aquí cada uno hace lo que puede o quiere». Para el politólogo José Rama, «muchas veces el problema es que no saben llevar a cabo su papel y optan por jugar un rol más relevante del que deberían».

Carlos Barrera, profesor de la Universidad de Navarra, incide en que sus funciones no está definidas y «casi lo único seguro es que se les invita a pertenecer al Consejo de Estado, si no se lo impiden otras obligaciones o cargos». Pero «a casi ninguno se le hace demasiado caso ni en su partido ni fuera de él, a no ser que critiquen a su propio partido, como ocurre con González y el aprovechamiento que de él hace el PP hoy en día».