Johnson exige a la UE una oferta sobre pesca para cerrar el pacto «posbrexit»

Juan Francisco alonso LONDRES / E. LA VOZ

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Barnier considera que las negociaciones están en sus «horas finales»

19 dic 2020 . Actualizado a las 09:37 h.

El canal de la Mancha separa el Reino Unido de la Unión Europa por apenas 240 kilómetros en su parte más ancha. Sin embargo, la cuestión de la pesca ha multiplicado esa distancia varias veces a lo largo de las interminables negociaciones que ambos mantienen para definir su relación posbrexit. Pero para reducir la brecha y firmar un acuerdo que evite un divorcio abrupto esta Nochevieja el primer ministro británico, Boris Johnson, reclamó ayer a los Veintisiete que le presenten una oferta sobre el que es el mayor escollo de la negociación.

«La posición del Reino Unido es que siempre seguiremos hablando si creemos que hay una posibilidad de un acuerdo (…) Nuestra puerta está abierta y seguiremos hablando, pero tengo que decir que las cosas parecen difíciles. Hay una brecha que debe salvarse. Nosotros hemos hecho mucho para intentar ayudar a acercar posiciones, y esperamos que nuestros amigos de la UE lo reconozcan y vengan a la mesa con una propuesta», declaró durante una visita a la ciudad inglesa de Manchester.

Tras reiterar que a partir de las 11 de la noche del próximo 31 de diciembre su país recuperará el control total de sus potestades legislativas y de sus fronteras y que no cederá en ese control, porque eso fue «lo que el pueblo votó» hace cuatro años y medio, Johnson admitió, por primera vez, que una salida abrupta de la UE «hará las cosas más difíciles» en términos económicos.

Más problemas

Aunque Bruselas ha admitido que Londres tendrá la potestad de cerrar sus aguas a la flota comunitaria cuando lo considere pertinente a partir del 2021, la posibilidad de que la medida sea respondida por los Veintisiete con aranceles a las exportaciones británicas ha enturbiando todavía más las conversaciones.

«Al Reino Unido le gustaría recuperar su soberanía, poder controlar el acceso a sus aguas y, como he dicho en muchas ocasiones: aceptamos eso y lo respetamos. Pero (…) la UE también debe mantener su derecho soberano de reaccionar o compensar ajustando las condiciones de los productos, y especialmente de los productos de la pesca, al mercado único. Y ahí es donde nos encontramos con uno de los principales obstáculos de las conversaciones en este momento», declaró este viernes el jefe negociador comunitario, Michel Barnier, al Parlamento Europeo.

Tras recibir formalmente de los eurodiputados la encomienda de presentarles un acuerdo a más tardar la medianoche del domingo, el funcionario indicó que esto coloca las discusiones en «sus horas finales».

Barcos de nueve países de la UE faenan en aguas británicas, entre ellos de España y en particular de Galicia. España captura alrededor de 9.000 toneladas de merluza, gallo y rape, sobre todo, en territorio del Reino Unido, lo cual representa el 1 % del total, según datos de la patronal de armadores Cepesca.

Los barcos españoles que trabajan en la zona ahora en disputa suponen 2.150 empleos directos y más de 10.000 indirectos.

Picardo apuesta para Gibraltar por un acuerdo tipo Schengen y elogia a González Laya

El ministro principal de Gibraltar, Fabián Picardo, dijo ayer, a 13 días de que se haga efectivo el brexit, que lo más positivo para Gibraltar sería un acuerdo tipo Schengen en relación al movimiento y aplaudió la «sensibilidad inédita» con la que la ministra de Asuntos Exteriores, Arancha González Laya, se está mostrando en las negociaciones.

El dirigente gibraltareño puso el foco en la necesidad de alcanzar un acuerdo de «interés mutuo» para España y Gibraltar, durante una entrevista en la Cadena Ser que recoge Europa Press. En varias ocasiones, reiteró que confía en que este pacto llegará a tiempo a pesar de que falten seis días para Navidad.

Picardo cree que están a «unas pequeñas frases de un acuerdo histórico» y aprovechó para pedir a todos los que están negociando con él «rigor a nivel jurídico, pero también pragmatismo para poder llegar a ese acuerdo a tiempo». Además, preguntado por la posibilidad de no culminar en un acuerdo, enfatizó que no se permite «pensar en esa eventualidad» y que el viceprimer ministro, Joseph García, es quien se encarga de las contingencias para intentar que «la vida no sea imposible» si se empieza el año sin acuerdo.

«Gibraltar lo que busca es intentar un acuerdo que nos permitiera tener más fluidez», explicó y, al ser preguntado sobre cómo se establecerá el control si el 1 de enero la colonia británica se convierte en frontera del Reino Unido con la UE, señaló que harán control de pasaportes o de otros documentos como DNI para asegurar que la persona tiene derechos. «Eso habrá que hacerlo a diario», subrayó.

En el caso de que no haya acuerdo, advirtió que habrá que estampar cada pasaporte que, al año, son 15 millones de entradas. Eso significa un total de 30 millones de sellos al año: «Es mucha tinta innecesaria», lamentó. No obstante, reconoció que hay que comprender que la salida de la UE «es un cambio drástico» aunque esta se haga con acuerdo.

Sobre si cree que es mejor que esta negociación se esté llevando a cabo con este Gobierno de PSOE y Unidas Podemos, Picardo recordó que comenzó bajo el Ejecutivo del PP. Ahora la encabeza González Laya que, según insistió, «tiene una sensibilidad especial» que hasta ahora no habían visto para hablar de los intereses de los gibraltareños y entendiendo que Gibraltar es «parte del problema» al que se les aboca el día 1 de enero.