Trump se rodea de conspiradores en su imprevisible final en la Casa Blanca
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Su entorno alerta de las consecuencias de su obsesión con el fraude electoral
23 dic 2020 . Actualizado a las 08:37 h.El miedo a lo que pueda hacer Donald Trump en sus últimos días en el cargo ha comenzado a trascender las paredes de la Casa Blanca. Atrincherado en la residencia presidencial, tras más de una semana fuera de la vista pública y entregado a la negación de la derrota electoral, el presidente de Estados Unidos ha recurrido a un grupo marginal de asesores defensores de las teorías conspirativas del fraude en el recuento de los votos.
«Nadie está seguro de hacia dónde se dirige esto», declaró a la cadena CNN uno de los funcionarios del entorno de Trump que han acudido en los últimos días a los medios estadounidenses en condición de anonimato para mostrar su incertidumbre. A menos de un mes del traspaso de poderes, el presidente ha abandonado el funcionamiento diario del Gobierno para rodearse de personas dispuestas a decirle lo que quiere escuchar.
Las alarmas saltaron el viernes cuando en una acalorada reunión de cuatro horas Trump invocó la ley marcial para anular el resultado de las elecciones del 3 de noviembre. La idea surgió de Michael Flynn, su primer asesor de Seguridad Nacional, condenado por mentir al FBI durante la investigación de la trama rusa y último beneficiario del indulto presidencial. Flynn argumentó la víspera en el canal ultraconservador Newsmax que el mandatario tiene poder para desplegar las Fuerzas Armadas en los estados claves donde ganó Biden para repetir las elecciones.
Aunque Trump calificó las filtraciones de «falsas» en Twitter, Flynn sigue siendo una de las principales figuras del nuevo núcleo del presidente. También lo es la abogada texana Sidney Powell, defensora de la teoría de la manipulación de las máquinas de votación y la implicación de Venezuela, a quien Trump pretende nombrar fiscal especial para investigar las presuntas irregularidades en los comicios. Lo completan el asesor de la batalla comercial contra China y México Peter Navarro y el excéntrico fundador de la web minorista Overstock, Patrick Byrne, quien dimitió por su relación con una agente rusa. Todos ellos estuvieron presentes en la polémica reunión a la que también acudieron el abogado de la Casa Blanca, Pat Cipollone; el jefe de Gabinete, Mark Meadows, y el abogado de Trump, Rudy Giuliani, que se unió por teléfono. Los tres rechazaron el plan de nombrar a Powell para investigar las elecciones.
Menos apoyos
La desesperación de Trump aumentó después de que el Colegio Electoral certificara hace una semana la victoria de Biden, lo que provocó el reconocimiento de la derrota por parte del líder republicano en el Senado, Mitch McConnell. A ello se ha sumado el abandono de su antiguo escudero, el fiscal general William Barr, quien certificó la ausencia de fraude y deja su cargo hoy.
El presidente aún tiene algunos aliados dentro del Partido Republicano dispuestos a llegar hasta el final. Según el The Washington Post, Trump se reunió el lunes en el Despacho Oval con los legisladores republicanos del House Freedom Caucus, entre los que se encontraba la congresista Marjorie Taylor Greene, partidaria de las teorías de la conspiración de extrema derecha de QAnon y dispuesta, junto a otros miembros del Congreso, a desafiar la certificación del resultado electoral el próximo 6 de enero en el Congreso. Esta es la fecha clave para conocer hasta dónde está dispuesto a llegar el presidente, aunque su entorno no descarta que se resista a marchar el 20 de enero, día del traspaso de poderes.