Cuando la extrema derecha penetra en el Ejército y las fuerzas del orden

Cynthia Miller-Idriss FOREIGN AFFAIRS

ACTUALIDAD

María Pedreda

El supremacismo es visto en Alemania como la mayor amenaza para la seguridad

03 ene 2021 . Actualizado a las 11:04 h.

La última década ha sido testigo de un aumento notable de los incidentes de violencia terrorista de extrema derecha en todo el mundo, desde el ataque del 2011 en Noruega, que dejó 77 muertos, a los tiroteos en dos mezquitas de Christchurch, en Nueva Zelanda, en el 2019, en los que fallecieron 51 personas. Los estadounidenses han llorado las matanzas en un Walmart de El Paso en el 2019, en una sinagoga de Pittsburgh en el 2018, y en una iglesia predominantemente negra en Charleston en el 2015, entre otros asaltos de supremacistas blancos, antisemitas y antiinmigrantes. El mundo se ha dado cuenta de la amenaza de la extrema derecha, pero otro acontecimiento preocupante no ha ganado la atención correspondiente: la penetración de estos extremistas en las filas de las fuerzas del orden y de las fuerzas armadas, las instituciones encargadas de mantener al público seguro.

Investigaciones de los medios y del Gobierno realizadas en Alemania en el 2020 destaparon redes organizadas de simpatizantes de la extrema derecha en las bases de los servicios de seguridad del país. El mes pasado, funcionarios de la inteligencia militar interrogaron a ocho personas, incluidos soldados alemanes, sospechosas de estar involucrados en un movimiento antigubernamental de «soberanía ciudadana». Los legisladores dieron entonces la alarma: «No hay lugar en el Ejército para los enemigos de la Constitución», afirmó el ministro de Defensa alemán.

A diferencia de Alemania, Estados Unidos no ha mostrado un reconocimiento del problema. En un informe publicado en agosto por el Centro Brennan, el exagente del FBI Michael German describió la respuesta del Gobierno de EE.UU. como «sorprendentemente insuficiente». Casi 15 años antes, el FBI advertía sobre la creciente «amenaza de los nacionalistas blancos» que podrían infiltrarse en la Policía, interrumpir las investigaciones y tratar de reclutar a otros oficiales. La advertencia no fue atendida. De acuerdo con el Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales, la violencia de la derecha ha crecido en EE.UU. en los últimos seis años hasta representar la mayoría de los atentados conocidos en el país.