El PSC sale «a por todas» para romper la política de «bandos» en Cataluña

Cristian Reino COLPISA | BARCELONA

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El ministro de Sanidad, Salvador Illa, en su primer acto como candidato del PSC a la presidencia de la Generalitat
El ministro de Sanidad, Salvador Illa, en su primer acto como candidato del PSC a la presidencia de la Generalitat

Salvador Illa dice que dejará de ser ministro «cuando empiece la campaña electoral catalana. Llama a superar 10 años de «trincheras y fanatismos» del secesionismo. Vota y opina: ¿Estás de acuerdo con el relevo del ministro de Sanidad?

04 ene 2021 . Actualizado a las 11:10 h.

El ministro de Sanidad, Salvador Illa, lanzó este domingo la precampaña electoral catalana, interviniendo en su primer acto desde que fue designado candidato a la presidencia de la Generalitat. El PSC le presentó como el «revulsivo» que necesitaba el partido para ir a «por todas» y aspirar a ganar las elecciones en la batalla con Esquerra y JxCat.

Los socialistas echan el resto con su candidato mejor valorado en las encuestas y con el que creen que pueden captar mucho voto de los comunes y sobre todo de Ciudadanos, formación que venció en las elecciones del 2017 y que está en riesgo de quedar en situación residual en Cataluña.

Illa mostró en el mitin celebrado en la sede de PSC —sin público— cuáles serán sus recetas para intentar «tomar las riendas de la política catalana», tal y como se conjuró ante los suyos, y «pasar página, de una puñetera vez» a la etapa del procés. En primer lugar, exhibió su gestión contra la pandemia como la hoja de servicios que le debe permitir disputar la victoria a republicanos y postconvergentes.

Los socialistas son de la idea de que estas elecciones deben girar más sobre el eje de la economía y la crisis sanitaria que sobre el factor identitario. De ahí la apuesta por el ministro. Su intención es seguir como titular de Sanidad hasta que empiece la campaña, a finales de mes.

La segunda idea que puso sobre la mesa fue una hoja de ruta para el «reencuentro» de los catalanes. Frente a la sociedad de «bandos», «bloques» y «trincheras», Illa propone diálogo, unidad, alejarse de los fanatismos y asegura que la «única solución» para la cuestión catalana pasa por que en la Moncloa y en el Palau de la Generalitat haya presidentes socialistas.

El PSC va a por la presidencia y ha alterado una campaña que se iba a convertir en un mano a mano entre Puigdemont/Borràs y Aragonès. A Esquerra, que encabeza las encuestas, se le complica la victoria.

Los socialistas creen que Illa tiene más posibilidades que Iceta. Y en su apuesta hay un intento por romper el clima abstencionista que hay en el sector constitucionalista. El PSC, además, no ha sido capaz hasta ahora de aprovecharse del enorme batacazo que prevén las encuestas a Ciudadanos. La cuestión de los indultos, que el Gobierno ha dado a entender que es favorable, es un freno para el trasvase de votos naranjas hacia los socialistas.

Pactos postelectorales

Con la elección de Illa, el PSC lanza el mensaje de que quiere y puede ganar las elecciones autonómicas, pero también de que quiere formar parte del gobierno catalán. Si ERC y JxCat quedan muy igualados y como primera y segunda fuerza, se verán obligados a reeditar un ejecutivo independentista que ahora hace agua. Pero si el PSC se cuela entre ellos o llega a ganar, el panorama es distinto.