Nancy Pelosi resulta reelegida como presidenta de la Cámara Baja
04 ene 2021 . Actualizado a las 10:50 h.El nuevo Congreso de Estados Unidos, elegido en los comicios del pasado 3 de noviembre, coge forma ante la disparidad de las filas republicanas, alimentada por la insistencia de Donald Trump en el fraude electoral. El Congreso se reunió por primera vez con dos asuntos de fondo. Por un lado, la creciente división entre los republicanos por la victoria del presidente electo, Joe Biden, y, por otro, la tarea de votar sobre la reelección de la demócrata Nancy Pelosi como presidenta de la Cámara de Representantes,
Con 216 votos a favor y 209 en contra, Pelosi se aseguró suficientes apoyos para mantenerse en el puesto para el que fue elegida en el 2019 y que coloca a quien lo ocupa como tercero en la línea de sucesión presidencial, por detrás del vicepresidente. Pelosi, que también ejerció este cargo entre el 2007 y el 2011, se mantuvo durante la votación sentada en su escaño en silencio, aunque asentía o sonreía cada vez que algún compañero de bancada votaba por ella a viva voz.
Cuando se leyeron los resultados oficiales y Pelosi fue declarada ganadora, la Cámara de Representantes rompió en aplausos. La demócrata, vestida con un traje claro, agradeció la ovación saludando con la mano y chocando su codo con uno de los legisladores. A pesar de que Pelosi no se enfrentaba a ningún oponente, tenía que superar dos problemas para ser reelegida: la posibilidad de que algunos demócratas rompieran filas y el riesgo de que otros decidieran no viajar a Washington D.C. debido a la pandemia de la covid-19, algo que finalmente no se produjo.
Dos meses después de las elecciones, Donald Trump todavía se niega a reconocer la derrota. A pesar del rotundo fracaso de su guerrilla judicial y la falta de pruebas contundentes, logró sembrar dudas en la mente de la mayoría de sus partidarios, que prevén ser escuchados el miércoles en Washington. Esas manifestaciones, incluyendo una 'marcha por Trump', coincidirán con una sesión del Congreso destinada a registrar formalmente el triunfo de Biden, confirmado con 306 grandes electores contra 232.
Estos movimientos del expresidente se producen después de que diez exsecretarios de estado de Defensa de EE.UU. hayan firmado una carta en la que dan por finalizado el proceso de las elecciones presidenciales ganadas por el demócrata Joe Biden. «Nuestras elecciones se han realizado. Se han realizado recuentos y auditorías. Los tribunales han abordado las impugnaciones pertinentes. Los gobernadores han certificado los resultados. Y el colegio electoral ha votado. Ha pasado el tiempo de cuestionar los resultados; el tiempo del escrutinio formal de los votos del colegio electoral», aseguran los firmantes en la misiva.
Rebelión en las filas
Por su parte, al menos doce senadores y unos 140 legisladores planean oponerse a la ratificación del triunfo de Biden. «El Congreso debería nombrar de inmediato una Comisión Electoral con plenos poderes para investigar y realizar una auditoría de emergencia de diez días de los resultados electorales en los Estados en disputa. Una vez terminada, cada uno de los Estados evaluará los resultados de la investigación de la comisión y se convocará una sesión legislativa especial para certificar el cambio en el voto, si fuera necesario», apuntaron. El gesto ha sido agradecido por Trump vía Twitter.
La decisión provocó el rechazo en las filas republicanas. El senador republicano por Pensilvania, Pat Tomeey, emitió un comunicado en el que acusaba a sus compañeros de «socavar» el derecho de los ciudadanos a elegir a sus gobernantes. «Han fracasado a la hora de probar sus alegaciones en tribunales de todo el país», subrayó, recordando que incluso el Departamento de Justicia no vio indicios de fraude. «Las pruebas de que ganó Biden son abrumadoras», continuó para finalizar asegurando que votó por Trump, pero que en la sesión del día 6 defenderá «vigorosamente nuestra forma de gobierno oponiéndome a este intento de descartar millones de votos».