María Jesús Suárez, dermatóloga: «Ante el frío hay que ducharse con agua templada y echar la crema con la piel húmeda»

Suárez Valladares advierte de que las bajas temperaturas de estos días hacen auténticos estragos en la piel si no la cuidamos

María Jesús Suárez Valladares es dermatóloga en en el Hospital Quirónsalud de A Coruña
María Jesús Suárez Valladares es dermatóloga en en el Hospital Quirónsalud de A Coruña

Si hay algo que imparte en su consulta del Hospital Quirónsalud de A Coruña María Jesús Suárez Valladares son pautas sobre cómo combatir la sequedad de la piel. Y en plena ola de frío, más. «Aunque te eches un kilo de crema, tu piel no lo va a absorber porque tiene una capacidad determinada para hacerlo. Es mejor echar poca cantidad muchas veces que untarse una sola vez», señala la especialista, que asegura que el frío la daña y que la lluvia, paradójicamente, la reseca.

-¿Por qué el frío daña tanto la piel?

-Muchas veces los pacientes no entienden la paradoja de por qué se me deshidrata más la piel en invierno si hay más precipitaciones. Pues hay que decir que el frío y las temperaturas extremas son los peores enemigos de la piel. Principalmente, porque cuando viene el frío aumentan las precipitaciones en forma de lluvia o de nieve, y eso hace que la humedad relativa del ambiente descienda. Esto, unido a las calefacciones que tenemos en casa y cuando hacemos otro tipo de actividades, provoca que la piel se deshidrate más y que se traduzca en esa descamación que nos queda en la superficie, que está eliminando o haciendo que se reduzca la capa córnea, la más externa. Con el tiempo, esto se convierte en una inflamación, un eritema o incluso en picor, que nos lleva a la producción de heridas. La humedad relativa que desciende del ambiente provoca que la piel se deshidrate antes por la alteración de la barrera cutánea.

-¿Qué cuidados deberíamos tener con nuestra piel en este contexto de frío?

-La solución está en hidratar, en proporcionar de nuevo esa capa protectora del estrato córneo por medio de cremas hidratantes y de lociones.

-¿En esta época deberíamos fijarnos en algún componente en concreto a la hora de elegir una crema que hidrate bien?

-Sí. Los componentes más importantes y en los que más nos deberíamos fijar en estos momentos son aquellos que proporcionan una capa extra en la superficie, que son básicamente de los que está compuesto el estrato córneo, que son las ceramidas, los lípidos y el ácido hialurónico. Estos se encuentran en mayor o menor medida en casi todos los productos, pero también es muy importante el número de aplicaciones según la necesidad del paciente.

Nunca hay que tirar de las pieles de los labios o arrancarlas, porque podemos producir una sobreinfección

-¿Y cuántas veces deberíamos hidratarla?

-Hay personas con una tendencia a la alteración en la barrera cutánea, que incluso se puede llegar a conocer como dermatitis atópica, y que tienen una tendencia a la deshidratación. Estos pacientes necesitan un mayor número de aplicaciones. No una mayor cantidad, pero sí un mayor número. Yo un consejo que le doy a los pacientes es que es mejor poco y muchas veces que mucha cantidad y solo una vez al día, porque la piel tiene una capacidad de absorción, entonces aunque tú eches un kilo de crema no se va a traducir en una mayor hidratación. Es un principio físico, así que lo que está para absorber se va a absorber en el momento y el resto se va a eliminar.

-¿Influye el tono de piel?

-La gente que tiene una piel fina va a tener ya por sí misma un estrato córneo más fino, por lo que la deshidratación va a ser mayor. Ellos probablemente se vayan a deshidratar antes por el frío. Sí que el uso de duchas calientes en personas que tienen una piel fina o clarita, puede hacer más visibles las arañas vasculares, la cuperosis, la rojez... pero no influye tanto en la deshidratación como tal. El hecho de que tengas una piel clara porque supuestamente poseas menos cantidad de melanina hace que estés más expuesto al ambiente, al frío, al viento, a la exposición solar y demás. Pero no está descrito tanto en una relevancia a nivel de deshidratación.

-¿Como deberíamos ducharnos en plena ola de frío? ¿La piel sufre el contraste de temperatura al salir?

-Una ducha diaria es recomendable, pero en invierno, por este factor añadido de la deshidratación por el frío, se recomienda usar geles sin jabones, suaves y de tipo aceitoso. Estos geles ya nos van a proporcionar una hidratación en la propia ducha. Y la temperatura sí que se recomienda que sea templada y que la ducha sea de poco tiempo, tanto por la piel como por el medio ambiente. Pero lo más importantes es lo del gel, y sobre todo la salida de la ducha. Cuando utilizamos temperaturas muy altas, el propio calor del agua nos está produciendo un daño en la piel, una inflamación, una rojez, un eritema, que se suma a la deshidratación que provoca el agua, que esto es una paradoja que mucha gente no entiende. Esto se puede paliar inmediatamente después de la ducha aplicando las cremas hidratantes.

-¿Entonces hay que aplicar la crema con la piel húmeda?

-Sí, si la aplicamos en ese momento vamos a aprovechar esa hidratación que le hemos dado después de la ducha para sellarla y evitar que se vaya. El mejor momento para hidratarse, especialmente en invierno, es después de la ducha. Porque aunque nos sequemos, siempre va a estar la piel más húmeda que horas después de ducharnos. Sí que se habla, y se lo recomendamos a pacientes con tendencia a una piel seca, que después de la ducha, incluso sin haberse secado, se apliquen aceites para aumentar esa hidratación y que mantenga esa humedad relativa que le hemos dado con la ducha.

-Recomendáis exfoliar, pero si está seca en principio no llama mucho...

-La exfoliación de la piel es absolutamente necesaria. El efecto del frío produce esas escamas o esa especie de piel como con caspa, que son células muertas que al estar pegadas a la piel, cuando aplicamos una hidratante, va a limitar su capacidad de absorción porque está cerrando el poro. Es muy importante exfoliar, y lo recomendable de forma genérica es hacerlo una o dos veces a la semana para que aumente la capacidad de absorción de la hidratante que apliquemos después. Es recomendable hacerlo antes de aplicar la crema, aunque si es en otro momento, siempre es mejor que nada.

Al elegir una hidratante deberíamos fijarnos en que tenga componentes como las ceramidas, los lípidos y el ácido hialurónico

-La de la cara y las manos sufre mucho, pero la de los labios también.

-Al ser una zona acra, es decir, distal del cuerpo, y no tener glándulas sebáceas de grasa, va a estar muchísimo más influenciado por el ambiente y será más difícil mantener esa hidratación. Un error que se comete es el uso del maquillaje, porque muchas veces los propios pintalabios resecan más, porque no están aportando esa hidratación. Nunca hay que tirar de las pieles o arrancarlas, porque podemos producir una sobreinfección. Y luego la saliva, al ser un fluido alcalino con un PH superior al de la piel, que está en torno al 6-7, va a producir también una deshidratación extra. Aunque inicialmente mojarlos con saliva produce una sensación de alivio, con el tiempo va a producir una deshidratación plus. Hay que utilizar reparadores labiales que deberían de contener sustancias muy oleosas, bases muy untuosas como la vaselina, y que tengan vitaminas E y A, que son lo que las mucosas necesitan. Es importante beber suficiente agua en invierno para la hidratación de las mucosas, y aplicar el reparador como la crema, muchas veces y poca cantidad. Es importante que contenga fotoprotector, al igual que la crema de la cara.

-¿A la piel de la cara le afecta el roce continuado de la mascarilla este invierno?

-La mascarilla sobre todo lo que está provocando es un problema de oclusión y de roce continuo, eso sumado a la deshidratación del tiempo en el que estamos, va a derivar en problemas en la piel que vienen de la falta de hidratación. Con el uso de cremas adecuadas, la mascarilla no tendría que provocar ese tipo de problemas.

-A la hora de comprar bufanda o guantes, ¿deberían ser de materiales más naturales como el algodón?

-Evidentemente, nuestra piel tolera mejor los materiales que son más orgánicos y naturales, porque si le incorporamos fibras puede producir una irritación a mayores. Esto sumado a la deshidratación que provoca el frío podría traducirse en eso, irritaciones, alergias, inflamaciones y demás. Sobre todo en pacientes con una alteración cutánea de base.

-¿Qué errores solemos cometer?

-Para mí básicamente el mayor error es no hidratarse. Y esa piel seca, la gente no es consciente de que se puede traducir en el tiempo no solo en algo estético, sino en lo que hablábamos, una inflamación y un eritema que muchas veces se van a convertir en eccemas, picor e incluso en dermatitis inflamatorias a largo plazo o sobreinfecciones de la piel. Ese es el mayor error, que la gente no es que no se hidrate lo suficiente, sino que directamente no se hidrata. La mayoría de las personas no son muy fans de aplicarse potingues en el cuerpo, sí en la cara, pero no tanto en el cuerpo. Y normalmente el mejor momento es después de la ducha, pero como se suele hacer antes de ir al trabajo y sin tiempo, se cae en el abandono.

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