María Jesús Suárez, dermatóloga: «Ante el frío hay que ducharse con agua templada y echar la crema con la piel húmeda»

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María Jesús Suárez Valladares es dermatóloga en en el Hospital Quirónsalud de A Coruña
María Jesús Suárez Valladares es dermatóloga en en el Hospital Quirónsalud de A Coruña

Suárez Valladares advierte de que las bajas temperaturas de estos días hacen auténticos estragos en la piel si no la cuidamos

12 ene 2021 . Actualizado a las 19:00 h.

Si hay algo que imparte en su consulta del Hospital Quirónsalud de A Coruña María Jesús Suárez Valladares son pautas sobre cómo combatir la sequedad de la piel. Y en plena ola de frío, más. «Aunque te eches un kilo de crema, tu piel no lo va a absorber porque tiene una capacidad determinada para hacerlo. Es mejor echar poca cantidad muchas veces que untarse una sola vez», señala la especialista, que asegura que el frío la daña y que la lluvia, paradójicamente, la reseca.

-¿Por qué el frío daña tanto la piel?

-Muchas veces los pacientes no entienden la paradoja de por qué se me deshidrata más la piel en invierno si hay más precipitaciones. Pues hay que decir que el frío y las temperaturas extremas son los peores enemigos de la piel. Principalmente, porque cuando viene el frío aumentan las precipitaciones en forma de lluvia o de nieve, y eso hace que la humedad relativa del ambiente descienda. Esto, unido a las calefacciones que tenemos en casa y cuando hacemos otro tipo de actividades, provoca que la piel se deshidrate más y que se traduzca en esa descamación que nos queda en la superficie, que está eliminando o haciendo que se reduzca la capa córnea, la más externa. Con el tiempo, esto se convierte en una inflamación, un eritema o incluso en picor, que nos lleva a la producción de heridas. La humedad relativa que desciende del ambiente provoca que la piel se deshidrate antes por la alteración de la barrera cutánea.

-¿Qué cuidados deberíamos tener con nuestra piel en este contexto de frío?

-La solución está en hidratar, en proporcionar de nuevo esa capa protectora del estrato córneo por medio de cremas hidratantes y de lociones.

-¿En esta época deberíamos fijarnos en algún componente en concreto a la hora de elegir una crema que hidrate bien?

-Sí. Los componentes más importantes y en los que más nos deberíamos fijar en estos momentos son aquellos que proporcionan una capa extra en la superficie, que son básicamente de los que está compuesto el estrato córneo, que son las ceramidas, los lípidos y el ácido hialurónico. Estos se encuentran en mayor o menor medida en casi todos los productos, pero también es muy importante el número de aplicaciones según la necesidad del paciente.

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-¿Y cuántas veces deberíamos hidratarla?

-Hay personas con una tendencia a la alteración en la barrera cutánea, que incluso se puede llegar a conocer como dermatitis atópica, y que tienen una tendencia a la deshidratación. Estos pacientes necesitan un mayor número de aplicaciones. No una mayor cantidad, pero sí un mayor número. Yo un consejo que le doy a los pacientes es que es mejor poco y muchas veces que mucha cantidad y solo una vez al día, porque la piel tiene una capacidad de absorción, entonces aunque tú eches un kilo de crema no se va a traducir en una mayor hidratación. Es un principio físico, así que lo que está para absorber se va a absorber en el momento y el resto se va a eliminar.

-¿Influye el tono de piel?

-La gente que tiene una piel fina va a tener ya por sí misma un estrato córneo más fino, por lo que la deshidratación va a ser mayor. Ellos probablemente se vayan a deshidratar antes por el frío. Sí que el uso de duchas calientes en personas que tienen una piel fina o clarita, puede hacer más visibles las arañas vasculares, la cuperosis, la rojez... pero no influye tanto en la deshidratación como tal. El hecho de que tengas una piel clara porque supuestamente poseas menos cantidad de melanina hace que estés más expuesto al ambiente, al frío, al viento, a la exposición solar y demás. Pero no está descrito tanto en una relevancia a nivel de deshidratación.