Unos 3.500 militares se han desplegado para paliar los efectos de Filomena

Álvaro Soto MADRID / COLPISA

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Eduardo Parra | EUROPA PRESS

La UME realiza una labor clave para despejar las toneladas de nieve acumulada por la ola de frío

16 ene 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Es ya una imagen habitual: ante cualquier emergencia un grupo de militares con boinas de color amarillo mostaza se pone en primera línea de combate. En su caso, no se trata de acabar con grupos terroristas o fuerzas insurgentes, sino de enfrentarse a los embates de la lluvia, la nieve o el fuego. Son los miembros de la Unidad Militar de Emergencias (UME), posiblemente el cuerpo del Ejército más apreciado por los españoles. Con picos y palas, UME ha vuelto a tomar los pueblos y ciudades más afectados por la borrasca Filomena para facilitar el retorno a la normalidad lo antes posible.

Un tercio de los 3.500 miembros de la Unidad Militar de Emergencias se han desplegado por todo el país para luchar contra el temporal: 1.200 militares, acompañados por miembros del Ejército de Tierra, que se han desplegado en apoyo de las autoridades civiles para labores básicas tras las nevadas. En Madrid, ellos han limpiado los accesos de los hospitales, de Mercamadrid, de las estaciones de Atocha y Chamartín o del aeropuerto de Barajas, y en Aragón, han despejado carreteras y han abierto camino para llegar a la estación térmica de Castelnou, en Teruel, en la que sus operarios se habían quedado aislados. También han retirado la nieve y el hielo en Toledo y han actuado en Segovia y Albacete.

«Es un orgullo poder ayudar a nuestra gente y notar el calor que recibimos siempre», explica un miembro de la UME. «Cuando llevamos muchas horas de trabajo y alguien viene y nos dice: ‘Muchas gracias por vuestro trabajo' o cuando recibimos un aplauso espontáneo, eso es una inyección de moral que hace que se te olvida el cansancio», relata este militar, que no olvida que durante el temporal, el Ejército de Tierra ha realizado una labor igual de importante que ellos. Pero dentro de la unidad, no se siente héroes, sino personas normales que tiene una misión. «Solo cumplimos con nuestro lema, ‘Para servir', y hacerlo nos llena de orgullo», cuenta este militar, que detalla cómo a diario, los miembros de la unidad reciben agradecimientos a través de correos electrónicos o de las redes sociales.