Batalla campal en los Países Bajos por las protestas contra el toque de queda
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Mark Rutte, calificó ayer de «violencia criminal» los disturbios y saqueos durante los disturbios
26 ene 2021 . Actualizado a las 08:38 h.El primer ministro neerlandés, Mark Rutte, calificó ayer de «violencia criminal» los disturbios y saqueos que convirtieron los Países Bajos en escenario de una batalla campal entre policías y jóvenes amotinados contra el toque de queda, la primera restricción a la movilidad que se aplica contra la pandemia desde marzo y que llega a unas semanas de las elecciones legislativas.
Son grupos integrados por algunos cientos de jóvenes, pero que se repartieron a lo largo y ancho de los Países Bajos convocando protestas en redes sociales contra el toque de queda, vigente desde el sábado entre las 21.00 y las 4.30.
Aunque en la práctica no afecta a la rutina social de un país donde se cena temprano y en el que toda la actividad no esencial está cerrada, Rutte, primer ministro en funciones desde hace diez días, no se había atrevido hasta ahora a restringir la movilidad sacando policías a la calle, y apostó siempre por apelar al «característico» sentido de la responsabilidad y «madurez social» de los ciudadanos, que haría que se confinasen por voluntad propia.
Pero ayer el país amaneció con las calles llenas de cristales rotos, los comercios saqueados y un hospital apedreado por los manifestantes, que incendiaron un centro donde se hacen pruebas de PCR, coches y contenedores. Los jóvenes lanzaron piedras y fuegos artificiales a los agentes, destrozaron bicicletas e interrumpieron el tráfico de vehículos y tranvías. Aún no hay datos oficiales sobre detenidos, pero la cifra supera los 300.