Un juicio convertido en pesadilla política para la cúpula del PP

Gonzalo Bareño Canosa
Gonzalo Bareño MADRID / LA VOZ

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Sede del PP en la calle Génova de Madrid
BENITO ORDOÑEZ

Una condena al partido como responsable civil reviviría el fantasma del fin de Rajoy

09 feb 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

La primera sesión del juicio por la supuesta caja B del PP ha puesto de manifiesto que para la actual dirección del partido las consecuencias políticas de este proceso son más peligrosas que las penales. La petición del extesorero del PP Luis Bárcenas de tener un careo con Mariano Rajoy refleja su intención de hacer el mayor daño posible. Y, aunque no involucra penalmente a ningún dirigente actual, insiste en afirmar que emisarios del líder popular, Pablo Casado, trataron de pactar con él. No aporta del momento ninguna prueba documental de ello, pero pretende establecer así un nexo de unión entre el PP de José María Aznar y Mariano Rajoy, ese Casado asegura que «ya no existe», y la actual cúpula de los populares.

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«Coste electoral terrible»

La sola celebración del juicio en plena campaña de las catalanas, retransmitiendo en directo acusaciones al PP, algunas de las cuales ni siquiera son objeto de este proceso, supone ya un duro golpe para el partido, que puede agravar sus ya malas perspectivas en esos comicios. El mismo Casado asumía ayer el «coste electoral terrible» de este juicio. Los acusados son el propio Bárcenas, el exgerente del PP Cristóbal Páez y tres responsables del estudio de arquitectura que reformó la sede nacional. Pero el partido se arriesga a ser declarado responsable civil subsidiario de los delitos, lo que lastraría el intento de Casado por desmarcarse.

Hay que recordar que en el primer juicio del caso Gürtel, la condena del PP como partícipe a título lucrativo bastó para desalojar a Rajoy de la presidencia del Gobierno con una moción de censura y forzarle a abandonar el liderazgo del partido, aunque cuando sucedieron los hechos juzgados, en el 2003, no presidía todavía el PP.