JxCat interpreta los comicios como un plebiscito sobre el liderazgo independentista

Cristian Reino BARCELONA / COLPISA

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La candidata de JxCat a la presidencia de la Generalitat, Laura Borràs, durante el acto de final de campaña en Barcelona
La candidata de JxCat a la presidencia de la Generalitat, Laura Borràs, durante el acto de final de campaña en Barcelona Quique García

ERC intenta aparcar las diferencias con su socio y apela al voto útil

13 feb 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Las elecciones catalanas estaban ideadas en un primer momento como un mano a mano entre JxCat y ERC. La batalla final por la hegemonía del independentismo, advertían ellos mismos, que incluso anticipaban que viviríamos la campaña más sucia de la historia, en palabras de Gabriel Rufián. Pero el efecto Illa disparó las alarmas, alguna encuesta alertó a los nacionalistas del riesgo de perder la mayoría en el Parlamento y la estrategia durante la campaña ha sido otra.

Junts y Esquerra se han dado, pero sin entrar en el cuerpo a cuerpo, como han escenificado en los debates televisivos. Esta ha sido una constante durante los años del procés. Las relaciones entre los dos socios son muy malas, aunque son capaces de soportarse pues hay un bien superior, la mayoría independentista. Así lo reconoció la candidata de Junts a la presidencia de la Generalitat, Laura Borràs, que además calificó estas elecciones como un «plebiscito interno» en el mundo soberanista para decidir «cómo avanzar» en el desafío secesionista.

JxCat y ERC cerraron ayer la campaña electoral haciendo una llamada a la participación. El soberanismo confía en que su capacidad de movilización sea mayor que la de las fuerzas no nacionalistas y esa puede ser una de las claves de mañana, si la abstención acaba siendo 20 puntos o más superior a la del 2017.