El Gobierno de la ciudad autónoma también cambiará los nombres de las calles que hagan alusión a la dictadura
25 feb 2021 . Actualizado a las 11:44 h.La Ciudad Autónoma de Melilla dejará guardada la estatua de Franco en un almacén municipal tras su retirada de la vía pública el pasado día 23 y ha anunciado su intención de agilizar el cambio de calles franquistas, una tarea que ya se venía realizando en los últimos años, pero «con cuentagotas».
A preguntas de los periodistas, la consejera de Educación, Cultura, Festejos e Igualdad, Elena Fernández Treviño, ha explicado que mantener la estatua en el almacén, donde se guardó en una caja de madera tras su retirada, es la decisión que se ha adoptado «de momento» y el Gobierno no ha pensado nada más al respecto.
Según Treviño, la decisión de no avisar a los medios de comunicación de la retirada fue del presidente del Gobierno de Melilla, Eduardo de Castro, y ha aclarado que la Consejería de Cultura no se encarga del protocolo de prensa, sino que eso corresponde al Gabinete de Comunicación de la Ciudad Autónoma.
En cualquier caso, ha asegurado que el protocolo que se ha seguido no pretendía «ocultar nada» ni guardar silencio, sino evitar que se pudiera generar una «aglomeración excesiva», ya que «estamos en medio de una pandemia»
Por lo tanto, «era una cuestión de cuidado, no de esconderse de nada», ya que el Gobierno regional era consciente de que «era un hecho que podía despertar mucha expectación».
También para evitar esas posibles aglomeraciones se eligió el mediodía, en torno a las 15.30 horas, para llevar a cabo la retirada de la estatua, aunque ha subrayado que fue «a plena luz del día» porque «no había que ocultar ninguna cosa» ni el Gobierno melillense lo estaba haciendo escondiéndose «de nadie ni de nada»