Un tribunal ordena parar la vigilancia de la ultraderechista Alternativa para Alemania

Juan Carlos Barrena BERLÍN / COLPISA

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Gauland, uno de los dos líderes de AfD, habla en el Bundestag con su colega Beatrix von Storch
Gauland, uno de los dos líderes de AfD, habla en el Bundestag con su colega Beatrix von Storch Christoph Soeder

Los jueces amonestan a los servicios de inteligencia por no esperar a su sentencia

05 mar 2021 . Actualizado a las 16:39 h.

Los servicios de inteligencia interiores de Alemania, la llamada Oficina Federal para la Protección de la Constitución (BfV), deberán suspender la vigilancia del partido ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD) mientras un tribunal tramita y a la espera de que dicte sentencia por la demanda presentada por la propia formación política para evitar ser controlada férreamente.

El Tribunal Administrativo de Colonia ordenó este viernes a la BfV desclasificar como partido sospechoso de anticonstitucional a Alternativa para Alemania y cesar inmediatamente las actividades de inteligencia para su vigilancia mientras esté abierta la causa judicial. El hecho de que esas actividades del contraespionaje federal se hayan hecho públicas antes de que la Justicia establezca un veredicto «atenta gravemente contra el derecho a la igualdad de oportunidades de los partidos políticos», amonestaron los jueces, quienes condenaron la filtración a la prensa el pasado miércoles de la noticia de que el organismo público había dado, con la decisión de vigilar a AfD, el primer paso en un proceso que puede culminar con la prohibición de ese partido político.

La reprimenda de la Justicia alemana a la Oficina Federal para la Protección de la Constitución ha sido acogida con júbilo por los dirigentes de la formación ultranacionalista y xenófoba. Jörg Meuthen, uno de los dos presidentes de AfD, comentó que el tribunal de Colonia ha «abofeteado» al organismo público y afirmó que este debe reflexionar ahora si tiene intención de continuar siendo instrumentalizado políticamente. Meuthen advirtió de que su partido agotará todos los medios legales a su alcance para detener la «actuación ilegal» de la oficina federal contra AfD y subrayó: «El día de hoy ha dejado claro que nuestras perspectivas de éxito son buenas».

Tino Chrupalla, el otro presidente de la formación, comentó que la filtración a la prensa de las intenciones de la BfV «tuvo como objetivo perjudicar a AfD como principal partido de la oposición en las campañas electorales». Chrupalla hizo así referencia a los importantes comicios regionales que se celebran el próximo 14 de marzo en los estados federados de Baden-Württemberg y Renania-Palatinado.

Thomas Haldenwang, presidente de la BfV, había comunicado en una reunión virtual y confidencial con los jefes de los organismos regionales de la inteligencia interior la decisión de clasificar a Alternativa para Alemania como partido sospechoso de atentar contra el orden constitucional, pero en ningún momento la hizo pública y no quiso confirmarla ni desmentirla cuando algunos medios se hicieron eco de ella. Poco después numerosos políticos del resto de las formaciones políticas en Alemania celebraban la decisión del organismo y criticaban a Alternativa para Alemania por las tendencias neonazis de una buena parte de sus dirigentes.

El caso de Alternativa para Alemania recuerda inevitablemente al del partido Los Republicanos, una formación de extrema derecha alemana que alcanzó su mayor apogeo a finales de los años 80 y tras la reunificación alemana, pero que se hundió a partir del momento en el que los servicios de inteligencia interiores anunciaron en 1992 que la sometían a estrecha vigilancia por sus tendencias ultraderechistas.

La decisión de la BfV de someter a observación permanente a todo el partido Alternativa para Alemania era de esperar después de que los servicios de inteligencia regionales de Brandeburgo, Turingia, Sajonia y Sajonia-Anhalt decidieran ya el pasado año vigilar sus actividades en sus respectivos territorios. La orden del organismo público se basa en un informe de mil páginas elaborado por juristas y expertos en extremismos de derechas que han acumulado desde principios del 2019 un sinfín de pruebas de presuntos atentados contra el orden constitucional y el Estado de derecho por parte de miembros de la formación política.

Como máximo responsable de los servicios de inteligencia, el ministro federal del Interior, Horst Seehofer, había advertido de que la decisión de controlar estrechamente las actividades y declaraciones de los dirigentes de AfD debía tener una base legal absolutamente segura para evitar problemas ante la Justicia y, llegado el caso, poder ordenar la prohibición de Alternativa para Alemania. La decisión del tribunal de Colonia solo retrasa el comienzo de la vigilancia de Alternativa para Alemania por los servicios interiores de inteligencia y es seguro que se activará en el momento en el que los jueces retiren sus últimas reservas.