Bárcenas declara que un abogado del PP le ofreció medio millón por manipular la caja B

Mateo Balín MADRID / COLPISA

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SUSANA VERA | Reuters

El extesorero revela al tribunal que Javier Iglesias le hizo esta propuesta para modificar sus papeles en el 2013 y detalla el pago de sobresueldos a los altos cargos del partido

08 mar 2021 . Actualizado a las 19:15 h.

Sin mayores cargas procesales que el cumplimiento de su condena ni promesas verbales en curso para comprar su silencio, Luis Bárcenas declaró este lunes ante el tribunal que juzga la caja B del Partido Popular como una persona liberada. Sin lastres aparentes para contar su verdad. Durante cerca de cuatro horas, en una primera comparecencia que continúa este martes con el interrogatorio de la Abogacía del Estado y de su defensa, el extesorero nacional dio veracidad a la existencia de una contabilidad paralela en el PP, detalló su funcionamiento y confirmó el pago de sobresueldos a dirigentes populares con dinero procedente de donativos de empresarios.

No es que todo lo contado este lunes a la Sala de la Audiencia Nacional fuera una festival de titulares. Más si cabe porque, en el escrito de confesión presentado hace dos meses, Bárcenas ya avanzó las líneas maestras de su declaración. Sin embargo, la presencia del acusado ante un tribunal siempre deja poso y, en esta ocasión, con el añadido de que ha decidido colaborar con la Justicia y buscar atenuantes para rebajar su encarcelamiento (ha cumplido ya cuatro de los 12 años efectivos de cárcel y devolverá 22 millones para la multa). La revelación más potente, y que incluso pilló desprevenido al fiscal anticorrupción Antonio Romeral, el interrogador este lunes, se refirió a un episodio desconocido hasta la fecha. En febrero del 2013, días después de publicarse en los medios de comunicación una copia de sus papeles de la caja B, en la cúpula del PP cundió el terror. El torpedo que suponían estos documentos llevó a la formación a adoptar un plan de choque para tapar el escándalo. Según explicó Bárcenas, fue convocado a una reunión de urgencia en el despacho del abogado de Álvaro Lapuerta, el histórico tesorero popular ya fallecido. Estaban el letrado Javier Iglesias y el entonces diputado Jesús Merino, también imputado por Gürtel. «Me plantearon la preocupación que había en el partido con esos documentos y me ofrecieron que volviese a repetirlos, pero variando conceptos y cantidades de cara a hacerlos públicos y crear dudas en la opinión pública», relató. «Se me ofrecieron 500.000 euros en efectivo que aportarían empresarios. Yo les dije que no, que quería los 975.000 euros que me correspondía de la indemnización por despido, y los quería de la caja oficial», les contestó.

«¿Y quién dice que le hizo ese ofrecimiento?», intervino el fiscal. «Fue Javier Iglesias, abogado del PP e interlocutor en determinados asuntos que iban en contra de mis intereses», replicó Bárcenas. Efectivamente, Iglesias ha estado en un segundo plano en diferentes conflictos judiciales contra el PP, como Gürtel o la operación Kitchen, las vigilancias parapoliciales al extesorero y su familia para recuperar documentos sensibles de la caja B en su poder. Este plan se investiga como pieza separada en el juzgado de la Audiencia Nacional que instruye el caso Villarejo. Se trata de un dispositivo montado por el Ministerio del Interior poco tiempo después de que Bárcenas rechazara el ofrecimiento que le hizo presuntamente Iglesias. El acusado situó al abogado, además, entre las personas que le hicieron llegar en prisión, en julio del 2013, que si guardaba silencio su mujer no acabaría en la cárcel. Una falsa promesa que llevó a Bárcenas a tomar decisiones importantes para no dañar al partido, como la retirada de su acusación contra altos cargos del PP en la causa por la destrucción de los ordenadores, en el 2016. Unos equipos que usó este en la sede nacional de Génova 13, en Madrid, y cuya sentencia resultó absolutoria para los acusados.