Isabel, la niña número 38 muerta a manos de su padre en los últimos ocho años

Alfonso Torices MADRID / COLPISA

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Agentes de la Guardia Civil realizando investigaciones en la vivienda donde se produjo el parricidio
Agentes de la Guardia Civil realizando investigaciones en la vivienda donde se produjo el parricidio Ricardo Rubio | Europa Press

Fausto, el chapista que el lunes mató a tiros a su mujer y a su hija, estuvo meses parado por un ERTE y pasaba casi todo el tiempo metido en casa

10 mar 2021 . Actualizado a las 21:34 h.

Isabel era una niña alegre. Así lo aseguran en el colegio Infanta Leonor de San Agustín de Guadalix, la población pegada a la sierra norte madrileña donde estudiaba el último ciclo de Primaria. Esta adolescente de 11 años se desplazaba al centro todas las mañanas desde la vecina localidad de El Molar, donde vivía con sus padres en un chalé ubicado a las afueras del pueblo, al final de un camino de tierra lleno de baches, muy cerca del kilómetro 38 de la autovía A-1, que une Madrid con Burgos.

El lunes por la noche, poco después de que las plazas españolas gritasen un año más en el Día de la Mujer contra la violencia machista, la pequeña pasó a formar parte de una luctuosa estadística. Es la niña número 38 asesinada por su padre en un crimen machista desde el 2013 (año en que se inauguró el registro).

Su progenitor, Fausto, un chapista de 48 años originario de Burgos, por razones que aún se desconocen, pero que se investigan como un crimen de género, la mató en el interior del chalé junto a su madre, de sendos disparos con una de las dos escopetas para las que tenía licencia, y que fueron encontradas en la vivienda. La primera, la menor, parece que recibió el proyectil letal en el pecho y la segunda, Mari Cruz, una paraguaya de 48 años, tenía heridas de bala a la misma altura y en la zona del cuello. Los forenses, que iniciaron el miércoles las autopsias, desvelarán si una, o quizá las dos, pudieron recibir los disparos por la espalda.