Levanta las restricciones por completo a pesar de ser el tercer estado del país con más muertos
13 mar 2021 . Actualizado a las 19:36 h.Texas, segundo estado más poblado de EE.UU. con 30 millones de habitantes, es el tercero, detrás de Nueva York y California, con mayor número de muertos por la pandemia del covid. El virus se ha cobrado allí ya más de 40.000 vidas. Sin embargo, desde el miércoles sus habitantes se reúnen tranquilamente y frecuentan lugares públicos sin mascarilla. Ese día, 10 de marzo, se unió a otros 12 estados, de los 50 estadounidense, que han levantado su mandato obligatorio de uso de la mascarilla o que nunca llegaron a imponerlo, como Florida o Arizona. El gobernador del Estado, Greg Abbott, considera que el notable descenso de contagios, hospitalizaciones y muertes justifica el final de las medidas extraordinarias. Apela también al buen ritmo en la vacunación. Asegura que la próxima semana se habrán administrado en este territorio más de 7 millones de dosis.
«Demasiados tejanos han sido marginados para conseguir empleo. Demasiados propietarios de pequeños negocios han sufrido para pagar sus cuentas. Es el momento de abrir Texas al 100 %», manifestó. Porque, además, y pese a las advertencias de las autoridades médicas, Texas ha reabierto también los bares y restaurantes sin limitación alguna de aforo y permite al comercio operar al máximo de su capacidad.
No es el único estado que ha destapado la cara de sus ciudadanos esta semana. La orden de llevar mascarilla decayó también el miércoles en todos los condados de Misisipi, donde las empresas ya pueden funcionar «con capacidad completa», sin ninguna restricción. «Nuestras hospitalizaciones y números de casos se han desplomado, y la vacuna se está distribuyendo rápidamente. ¡Ha llegado el momento!», argumentó el gobernador sureño, Tate Reeves.
Sin embargo, Rochelle Walensky, directora de los Centros para la Prevención y Control de Enfermedades, advirtió esta semana que «ahora no es el momento de relajar las restricciones». «Aunque hemos visto grandes reducciones en los casos y las admisiones hospitalarias las últimas seis semanas, estos declives se producen después del mayor pico que hayamos registrado en la pandemia», señaló.
Estados Unidos, el país más golpeado del mundo por la pandemia, registra ya más de 28,7 millones de casos y más de 515.000 fallecidos, según el último recuento independiente de la Universidad Johns Hopkins.