Bárcenas afirma que la sentencia de la caja B acreditará que sus famosos papeles son «ciertos»

La Audiencia Nacional concede un permiso de 12 días al extesorero, pero le niega el tercer grado

El portavoz adjunto de Cs, Edmundo Bal, y el portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián, entre otros, durante la comparecencia por videoconferencia de Luis Bárcenas en la Comisión de Investigación del Congreso
El portavoz adjunto de Cs, Edmundo Bal, y el portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián, entre otros, durante la comparecencia por videoconferencia de Luis Bárcenas en la Comisión de Investigación del Congreso

Redacción

El extesorero del PP Luis Bárcenas abrió este miércoles el turno de comparecencias de la comisión de investigación sobre el caso Kitchen en el Congreso de los Diputados. De forma telemática, desde la prisión de Soto del Real, se acogió al derecho a no declarar, pero aun así, respondió a las preguntas de los representantes de los grupos parlamentarios.

Con problemas de conexión, pero Luis Bárcenas intervino en la comisión de investigación parlamentaria. «Por una vez soy acusación en una causa y soy el principal interesado en saber si la cúpula del PP de Rajoy y el Ministerio del Interior organizaron el robo de documentación delicada que yo custodiaba y el secuestro de mi familia», aseguró el extesorero tras informar que por «imperativo legal» y siguiendo las indicaciones del juez, se acogería a su derecho a no declarar, aunque afirmó que se ponía a disposición de la comisión para comparecer cuando se abra el juicio oral.

Maniobras de Rajoy

Durante su intervención, Bárcenas afirmó que cree que el expresidente Rajoy fue quien ordenó llevar a cabo la operación, que supone al Ministerio del Interior de la época de Rajoy detrás de una maniobra contra el extesorero para robarle documentos que comprometían a dirigentes del partido. «Es una suposición, pero así lo creo», aseguró. En la misma línea argumental, Bárcenas supuso que Jorge Fernández Díaz, a la sazón ministro del Interior, «actuó siguiendo órdenes de las personas que ocupaban la cúpula del PP y de Rajoy».

Los representantes de los diversos grupos parlamentarios preguntaron a Bárcenas, excepto el propio Partido Popular que, a través del portavoz de Justicia de la formación, Luis Santamaría, dedicó su tiempo a hacer un repaso de los casos de corrupción de otras formaciones, alegando que preferían no interferir en investigaciones judiciales ni cuestionar el derecho del interviniente a no declarar.

Pero la Kitchen no fue la única operación que salió a relucir. Bárcenas recibió más preguntas sobre la causa de los papeles que llevan su nombre, sobre sus cuentas en Suiza e incluso sobre Villarejo y las llamadas cloacas del Estado. Respecto a la caja B, el extesorero se mostró convencido de con que la sentencia acreditará que sus famosos «papeles» son «ciertos»,  que no son los papeles de Bárcenas, «son los papeles del Partido Popular» y que «no entra en la cabeza que alguien de un partido pueda autónomamente crear una estructura de esas características sin el control de nadie».

A preguntas de Pablo Echenique (Unidas Podemos), ha corroborado que el abogado Javier Iglesias, al que siempre define como un emisario del PP, le prometió estando en prisión provisional que, si hablaba de la financiación del partido, su mujer iría a la cárcel y, si callaba, el exministro de Justicia Alberto Ruiz-Gallardón sería destituido en el último Consejo de Ministros antes de las vacaciones y a él se le archivaría la causa «por nulidad».

Sobre si fue el ex secretario general del PP Francisco Álvarez-Cascos el que montó la caja B, precisó que lo que él ha dicho en el juicio es que fue su superior Álvaro Lapuerta, ya fallecido, el que se lo indicó.

La portavoz de Vox, Macarena Olona, también participó y desveló que en su visita a prisión al excomisario José Villarejo este le aseguró que detrás de las cuentas de Bárcenas en Suiza estaba el ex secretario general Javier Arenas. «Ya he declarado en Época I (Gürtel) y siempre he dicho lo mismo: que ese dinero es exclusivamente mío, que no hay nadie más detrás de esas cuentas», tampoco el expresidente del Gobierno Mariano Rajoy, sentenció Bárcenas.

El extesorero también reveló que compartió un café con Villarejo en un restaurante al poco de estallar el caso Gürtel en el 2009. Según ha relatado, estaba allí comiendo cuando vio que entraba en el establecimiento un alto cargo de la policía, al que ha dicho que se acercó para recriminarle su «sectarismo» y que todos se acabaron sentando juntos a los postres.

El exdirigente popular aprovechó la comparecencia para recordar que él ya se ha «arrepentido públicamente» en sede judicial por haberse «saltado» la Ley Electoral y la Ley de Financiación de Partidos «en beneficio del PP». «He asumido la ilegalidad que cometimos», expresó Bárcenas, antes de recalcar, frente a preguntas de Gabriel Rufián, portavoz de ERC, que se encuentra en la cárcel por una serie de delitos fiscales en los que incurrió. 

Permiso penitenciario

Por otra parte, el extesorero obtuvo ayer su primer permiso penitenciario de 12 días, que podrá disfrutar en dos períodos, tras recibir el aval del juez de vigilancia penitenciaria de la Audiencia Nacional y en contra del criterio de la Fiscalía. Sin embargo, este mismo magistrado de la Audiencia rechazó la posibilidad de conceder al condenado el tercer grado. 

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