Iglesias se despide del Congreso anunciando una querella al PP por «comprar diputados»

Gonzalo Bareño Canosa
Gonzalo Bareño MADRID / LA VOZ

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El vicepresidente segundo del Gobierno, Pablo Iglesias, se despidió del Congreso entre los aplausos de sus compañeros y las lágrimas de su sustituta en el Ejecutivo, Yolanda Díaz
El vicepresidente segundo del Gobierno, Pablo Iglesias, se despidió del Congreso entre los aplausos de sus compañeros y las lágrimas de su sustituta en el Ejecutivo, Yolanda Díaz CHEMA MOYA

El vicepresidente segundo confirma en una bronca sesión que deja su escaño

24 mar 2021 . Actualizado a las 18:50 h.

No se recuerda en el Congreso un adiós más desabrido de un diputado que deja su escaño, ni tampoco una despedida más áspera por parte de sus rivales políticos. Tras casi seis años en el Congreso, el vicepresidente segundo del Gobierno, Pablo Iglesias, confirmó en su último pleno de control al Ejecutivo que abandonará de inmediato su acta de diputado, antes incluso de su obligada salida del Ejecutivo el 31 de marzo tras su decisión de ser candidato en las elecciones de la Comunidad de Madrid. Pero, antes de su adiós, Iglesias anunció la presentación de una demanda ante los tribunales contra el secretario general del PP, Teodoro García Egea, por «comprar diputados», en alusión a las fallidas mociones de censura presentadas en Murcia y Castilla y León.

«Me despido de usted agradeciéndole su cortesía parlamentaria y con un anuncio: a la salida del Congreso iremos a la Fiscalía Anticorrupción a presentar una denuncia por un delito de cohecho. Ya está bien de corruptos y de comprar diputados», le dijo a quien ha sido su adversario cada miércoles en esta legislatura. El número dos de los populares no tuvo tampoco palabras amables para su rival. «Ha sido un placer debatir con usted, pero tanta paz lleve como descanso deja», le espetó al líder de Unidas Podemos, después de anunciar también que el PP pedirá una comisión de investigación en el Congreso sobre la entrega de 53 millones de euros en ayudas a la compañía aérea Plus Ultra, para saber si ese dinero «va a acabar en las cuentas de Podemos». Antes de cerrar el rifirrafe, el líder de Unidas Podemos se despidió con un «hasta pronto», sin aclarar si con ello augura o no un posible retorno al Congreso en la próxima legislatura.

 «No le tienen mucho cariño»

Pero ese no fue el último duelo de Iglesias desde su escaño, porque poco después se midió con el diputado de Vox Iván Espinosa de los Monteros en duro cruce de acusaciones de carácter personal. «No mucha gente parece que le vaya a echar de menos», le dijo el parlamentario del partido de Santiago Abascal, que le recordó el rechazo de su excompañero en Podemos Íñigo Errejón a ir en una candidatura conjunta y la negativa del candidato socialista, Ángel Gabilondo, a pactar con él tras las elecciones. «No le tienen mucho cariño. Me temo que los madrileños tampoco», le dijo Espinosa de los Monteros, que acusó a Iglesias de dejar una herencia de «muertos y destrucción». «Nada de lo que deja es bello, todo es feo. Nada de lo que ha hecho es constructivo, todo es destructivo. Todo su legado es triste», concluyó.