El Banco de España alerta de que cada vez es más difícil salir de los ERTE

La eficacia inicial del mecanismo para reactivar el empleo se está diluyendo

La hostelería es uno de los sectores con mayor concentración de ERTE, debido a las restricciones
La hostelería es uno de los sectores con mayor concentración de ERTE, debido a las restricciones

MADRID / LA VOZ

Los expedientes de regulación temporal de empleo (ERTE), que llegaron a proteger a hasta 3,4 millones de trabajadores en el pico de las restricciones por la pandemia, han sido muy eficaces como dique de contención frente a la destrucción de empleo que la crisis sanitaria podía haber provocado. El Banco de España respalda el argumento del Gobierno en un informe publicado ayer, en el que constata la «elevada efectividad» del mecanismo para facilitar la vuelta al trabajo de quienes se vieron afectados por la suspensión de sus contratos a consecuencia del primer estado de alarma y las restricciones de actividad. Sin embargo, alerta de que esa eficacia —muy elevada entre quienes estuvieron en ERTE en el segundo trimestre del pasado año— se ha ido diluyendo con el paso del tiempo.

En concreto, destaca que los afectados por ajustes de empleo entre abril y junio, coincidiendo con el confinamiento general, se reincorporaron con más facilidad y en mayor volumen (un 70 % del total) a su empleo que quienes directamente perdieron el trabajo (40 %). «Ahora bien, la diferencia entre ambos colectivos en la probabilidad de reincorporación se difumina cuando se analizan los ERTE iniciados en el tercer trimestre o aquellos con una duración más elevada, lo que evidenciaría, fundamentalmente, la prolongación de niveles de actividad bajos, asociados a la continuidad de las restricciones provocadas por la pandemia», sostiene el organismo.

El informe analiza los datos de la encuesta de población activa (EPA), que muestra que ya en el primer trimestre, antes del estallido de la crisis sanitaria, un 4 % de los trabajadores españoles estaban en ERTE, pero que fue en el segundo trimestre —con el confinamiento y las restricciones— cuando el porcentaje escaló al 20 %, unos tres millones de personas. La desescalada redujo el número al 5,3 % entre julio y septiembre, y al 4,7 % en el cuarto trimestre.

Probabilidad de volver al trabajo

La vuelta al trabajo desde los ERTE del segundo trimestre (casi el 70 %) fue «muy elevada» en el tercer trimestre, «lo que reflejaría su buen funcionamiento como mecanismo de ajuste temporal de los costes laborales de las empresas», abunda el documento, que cifra en un 30 % las mayores probabilidades de volver al trabajo para quien estuvo en un ERTE frente a quienes perdieron su empleo.

Sin embargo, ese porcentaje diferencial se reduce a solo nueve puntos cuando se compara a los protegidos por ERTE y a quienes se quedaron en paro en el tercer trimestre.

El Banco de España analiza también el uso y las características de este mecanismo de protección del empleo en la crisis del 2008 y en la del covid, para concluir que ha sido mucho más empleado en la actual, ya que entre el 2009 y el 2012 (como muestra el gráfico adjunto) solo el 0,5 % de los asalariados estuvieron en ERTE.

Pide vincularlos a la formación

Por otra parte, en línea con lo planteado por el ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, José Luis Escrivá, la semana pasada, el supervisor plantea mantener las ayudas de los ERTE a los sectores más afectados por la crisis, pero vinculándolas a que los trabajadores reciban formación. Considera que esa formación hasta el momento «ha sido relativamente reducida». En concreto, según la información de la EPA, solo el 11 % de los afectados por una regulación de empleo realizaron algún tipo de actividad formativa, «un porcentaje que se sitúa algo por debajo del observado entre el colectivo sin empleo (14 %)», añade.

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