Ciudadanos expulsa de sus filas al presidente de Melilla, Eduardo de Castro, por ocultar su imputación por presunta corrupción
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El partido de Arrimadas se queda sin presidentes autonómicos
03 abr 2021 . Actualizado a las 16:46 h.La comisión de régimen disciplinario de Ciudadanos (Cs) ha decidido la expulsión del presidente de la Ciudad Autónoma de Melilla, Eduardo de Castro, «tras incumplir las directrices del partido». Al parecer, ocultó a la formación naranja que estaba imputado en procesos judiciales
Según una nota de esa formación recogida por Efe, «dicho expediente disciplinario se abrió el pasado 12 de marzo y quedó resuelto el pasado martes día 30». «Cs manifiesta que los principios e ideario del partido son un marco inquebrantable», agrega el comunicado.
La presidenta de Ciudadanos, Inés Arrimadas, ha dicho en un acto de la precampaña electoral de Madrid que «es una decisión que ha tomado el comité de régimen disciplinario del partido aplicando de forma escrupulosa los estatutos».
Preguntada si la expulsión tiene que ver con supuestas irregularidades en la adjudicación de los servicios de grúas de Melilla, Arrimadas ha contestado que se debe a diversas circunstancias y que la decisión no ha sido de la presidencia ni del comité ejecutivo, sino del órgano disciplinario.
Con la expulsión de Eduardo de Castro, la formación naranja se queda sin su más alto cargo territorial, ya que se queda sin presidentes de comunidad autónoma.
El fiscal jefe de Melilla ha denunciado por un presunto delito de «prevaricación administrativa» al presidente de la Ciudad Autónoma de Melilla y a los exconsejeros de Hacienda Julio Liarte y de Presidencia Paula Villalobos, todos de Ciudadanos, por supuestas irregularidades cometidas en la concesión del servicio de grúa de Melilla, y pide que declaren ante el juzgado en calidad de investigados. Según el auto judicial al que tuvo acceso Europa Press, la representante del ministerio público ha acordado la remisión de la documentación que obra en su poder al Servicio Común de Registro y Reparto, Sección Primera de esta ciudad, «a fin de que, por el juzgado de instrucción que por turno corresponda, se incoen las oportunas diligencias previas y se depuren responsabilidades» en las que pudieran haber incurrido Eduardo de Castro, Julio Liarte y Paula Villalobos, los tres miembros del primer Gobierno que surgió tras las elecciones de mayo del 2019, los tres propuestos en el cupo de Cs en su coalición con PSOE y CPM.
Denuncia ciudadana
La fiscal jefe, Laura Santa Pau, ha adoptado esta decisión de tomar en consideración una denuncia ciudadana en la que se exponían las presuntas irregularidades cometidas por las tres autoridades cuando acabó el contrato mayor adjudicado a un empresario, dejando a la ciudad sin servicio de grúa por un tiempo hasta la concesión del mismo a un familiar del vicepresidente de Melilla y un posible daño a las arcas públicas de más de cinco millones de euros.
El ciudadano denunciante había remitido un amplio escrito a la Fiscalía de Melilla en el que pedía que actuara «ante las graves negligencias e ilegalidades que se están cometiendo por parte de los máximos responsables de la ciudad autónoma de Melilla», algo que ha llevado ahora a la fiscal jefe a sumarse a la denuncia y solicitar al juzgado la toma de declaración como imputados del actual presidente de la Ciudad y dos exconsejeros de Cs.
El PP pide que dimita
Tra la expulsión de De Castro de Ciudadanos, el PP de Melilla ha exigido que dimita. El presidente regional del PP y expresidente del Gobierno de Melilla, Juan José Imbroda, ha afirmado en un mensaje grabado que la expulsión llega dos años tarde y cree que le deberían haber echado «por incumplimiento de un pacto nacional» entre los dos partidos para la elección del presidente de la Ciudad Autónoma en junio del 2019, recoge Efe.
Imbroda ha insistido en que De Castro, como único diputado de Cs, «tendría que haber apoyado al PP como lista más votada» en las elecciones celebradas en mayo de ese año, cosa que no hizo al pactar con Coalición por Melilla (CPM) y con el PSOE, que le votaron como presidente, lo que desalojó a Imbroda de la Presidencia en Melilla tras 19 años.
«Ahora espero que, si le quedara un ápice de vergüenza y de dignidad, este señor tendría que dimitir e irse de la Asamblea de Melilla», ha argumentado Imbroda basándose en dos razones: ocupar la Presidencia siendo el partido menos votado de la Asamblea y su expulsión del partido por el que se presentó a las elecciones.
Ha afirmado que la decisión de Cs de expulsar a Eduardo de Castro supone para el PP una «reparación moral dos años después» y a los populares les queda «la satisfacción» de saber que llevaban y estaban hablando con un hombre que «de principios y valores andaba escaso, por no decir que no tenía ninguno», por lo que ha insistido en exigir su dimisión por «la ley de transfuguismo».
Incertidumbre sobre el Ejecutivo
Toda esta situación abre un periodo de incertidumbre sobre el futuro del Ejecutivo que comparte con Coalición por Melilla (CPM) y el PSOE.
Si De Castro no renuncia a su acta de diputado, pasaría a ser diputado no adscrito, la misma situación en la que se encuentra desde hace algo más de un año el expresidente de Vox, Jesús Delgado Aboy, a quien también echaron de su partido, ya que no quiso dejar el acta.
En este momento, De Castro forma parte del Grupo Mixto, que comparte con el único diputado que le queda a Vox en la Asamblea, pero al ser expulsado de Cs, si decide mantener el acta, tendría que abandonar ese grupo.
Así lo refleja el artículo 24.2 del Reglamento de la Asamblea, según el cual «quienes se separen del grupo en el que inicialmente se hubieran integrado pasarán a ostentar automáticamente la condición de diputado no adscrito, situación que implicará la no pertenencia a grupo alguno de la Asamblea con las consecuencias pertinentes».
Los cambios podrían ir más allá, al margen de lo que afecta al Grupo Mixto, ya que el mismo Reglamento, en el artículo 24.3, agrega: «Si el diputado de la Asamblea que se separe ocupara un puesto electivo en los órganos de la Cámara, cesará inmediatamente en el mismo, debiendo realizarse una nueva elección».
Por lo tanto, de acuerdo con el Reglamento de la Asamblea, parece claro que la expulsión de De Castro provocará cambios, tanto si decide conservar el acta de diputado como si renuncia a ella y pasa al siguiente en la lista, que «a priori» sería la número 2, Paula Villalobos, exconsejera de la Presidencia.
La expulsión ha coincidido con un momento en el que el Gobierno de Melilla estaba en plenas negociaciones para su remodelación, después de la salida de la Asamblea del líder de CPM, Mustafa Aberchán, cuya condena por el caso voto por correo fue ratificada por el Tribunal Supremo.
Esto ha supuesto su sustitución en la bancada de CPM por Cecilia González, que tomó posesión de su escaño hace justo dos semanas, y queda pendiente su entrada en el Gobierno de Melilla, para lo que CPM y PSOE han iniciado una negociación en la que De Castro no participa, tal y como han confirmado ambas formaciones, alegando que forman mayoría en el Ejecutivo frente al único escaño de Cs.