Raúl Castro anuncia su retirada, pero garantiza la continuidad del régimen socialista en Cuba «como un combatiente más»

L. C. / LA VOZ REDACCIÓN / AGENCIAS

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Raúl Castro, primer secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y Miguel Díaz Canel, presidente de la República, en La Habana
Raúl Castro, primer secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y Miguel Díaz Canel, presidente de la República, en La Habana Ariel Ley Royero | Efe

Solo 300 delegados asisten a un cónclave del Partido Comunista a puerta cerrada y sin retransmisión televisada

17 abr 2021 . Actualizado a las 17:10 h.

La retirada de Raúl Castro como líder del Partido Comunista de Cuba marca el fin de una era pero no de la economía centralizada, que seguirá rigiendo y lo hará, según anunció él mismo en su último discurso al frente de la formación, con menos concesiones al capitalismo de lo que muchos esperaban ante la grave crisis que sufre la isla. Tras la muerte de Fidel, el adiós de Raúl supone el fin de la dinastía Castro en La Española. Al menos en primera fila.

«Hay límites que no podemos rebasar porque llevaría a la destrucción del socialismo», sentenció Castro en su informe de apertura del VIII Congreso del PCC, el último que pronuncia al frente de la formación, en la que está previsto que le releve como primer secretario el actual presidente, Miguel Díaz-Canel.

Rodeado de un fuerte hermetismo, a puerta cerrada y sin transmisión televisada, el cónclave de 4 días se celebra en La Habana con aforo reducido debido a la pandemia del coronavirus: 300 delegados frente a los más de mil del congreso anterior en el 2016 (la formación cuenta con 700.000 militantes).