Undécima masacre en EE.UU. este año con ocho muertos en Indianápolis

Un empleado de FedEx descargó su rifle al azar sobre sus compañeros


Nueva York / e. la voz

La oleada de tiroteos que sufre Estados Unidos se cobró el jueves ocho nuevas víctimas en un almacén de la empresa de servicios postales FedEx, en Indianápolis (Indiana). El tirador, cuya identidad no fue revelada, irrumpió a las 23.00 horas (06.00 del viernes en España) en las instalaciones de FedEx, ubicada en las cercanías del aeropuerto de la ciudad, y sin mediar palabra descargó su rifle al azar sobre los empleados que estaban en el aparcamiento para luego proseguir dentro de la nave, antes de suicidarse. Siete personas resultaron heridas: cinco están hospitalizadas y otras dos fueron dadas de alta. «No duró mucho, entre uno y dos minutos», explicó Craig McCartt, subjefe de la policía local en una rueda de prensa en la que evitó dar detalles de la investigación todavía en curso. Las autoridades desconocen todavía la motivación del tirador.

Esta masacre es la undécima que se produce desde enero del 2021 y la tercera en Indianápolis, con un total de 64 fallecidos en nueve estados, según los datos recogidos por The New York Times. «Muchos estadounidenses mueren cada día por la violencia armada», declaró el presidente Joe Biden, que pidió «hacer más» para salvar vidas. El mandatario aprobó hace una semana un paquete de medidas para, entre otras cosas, endurecer el control de las armas de fabricación casera sin número de serie.

Reforma paralizada

El suceso aumentó el clamor de los que piden una ambiciosa reforma, que se encuentra paralizada en el Congreso, para abordar la prohibición de las armas de asalto con las que se perpetran la mayoría de los tiroteos y la verificación de antecedentes para los compradores. «Eso es lo que me gustaría ver hecho», reclamó el alcalde de Indianápolis, Joe Hogsett, en rueda de prensa. El demócrata recordó que ya había firmado una carta junto a otros 149 alcaldes para pedir al Senado la aprobación de una legislación más dura. «Tenemos que iniciar conversaciones significativas para parar esto», insistió.

Las autoridades de Indianápolis trataban ayer de identificar a los fallecidos, ya que la mayoría de los empleados de FedEx tienen prohibido llevar móviles mientras trabajan, lo que complicó la comunicación con las familias. Levi Miller, un trabajador que se encontraba fuera de la nave, relató a la NBC, que vio cómo un hombre encapuchado comenzó a gritar y a disparar con un rifle en varias direcciones. El testigo dijo que no pudo entender lo que gritaba ni ver su rostro, pero que varios compañeros lo identificaron como un empleado. La empresa calificó el tiroteo de «tragedia» y confirmó que está colaborando con las autoridades en la investigación.

La matanza de Indianápolis llega después de que diez personas murieran el 22 de marzo en un supermercado en Boulder (Colorado) y otras ocho el 16 de marzo en un ataque en Atlanta (Georgia). Fueron los ataques más graves. Entre las dos masacres, se registraron un total de 850 incidentes con armas, con un saldo de 250 fallecidos y 500 heridos.

Conoce nuestra newsletter

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Comentarios

Undécima masacre en EE.UU. este año con ocho muertos en Indianápolis