El nuevo presidente asegura que el país alcanzará la neutralidad de carbono en el 2050
22 abr 2021 . Actualizado a las 17:46 h.Hay una máxima famosa en lo referente al cambio climático. El problema se solucionará cuando el poder económico quiera. Mientras haya un pocos que emiten mucho, poco se puede hacer. Por ello el discurso del presidente de Estados Unidos, Joe Biden, durante la cumbre que él mismo convocó orbitó en torno a una idea básica: el medio ambiente como una oportunidad, no como un problema. Biden repitió en varias ocasiones la palabra «empleo». Su mensaje para su país, pero también para el resto del mundo es que hay que modificar la fuente de generar dinero. Cambiar los combustibles fósiles por energías renovables. Biden anunció, además, que Estados Unidos buscará la neutralidad en carbono en el 2050 y reducirá a la mitad las emisiones en la próxima década. Toda una declaración de intenciones de que va en serio con su apuesta por la transición energética.
El nuevo inquilino de la Casa Blanca animó a los 40 mandatarios que participaron de manera virtual en la reunión, entre ellos Pedro Sánchez, a intensificar los objetivos. En este sentido, la Unión Europea ya se anticipó. El miércoles la UE anunció que reducirá la huella de carbón un 55 % en el 2030, frente al objetivo del 40 % actual. También se habló de reforestación, proyectos de captura de carbono y de educación ambiental. Especialmente destacada fue la intervención de México, López Obrador, que pidió a Biden que los migrantes puedan conseguir trabajo estable o incluso la doble nacionalidad a cambio de ayudar a repoblar los Estados Unidos de árboles. Un programa que ha sido bautizado como Sembrando Vida.
De momento, la cumbre de Biden, como todas las demás, son promesas al aire mientras no se demuestre lo contrario. La concentración de dióxido de carbono no ha dejado de crecer, también durante la pandemia. Mientras, la comunidad científica sigue señalando que el objetivo de mantener el ascenso de la temperatura por debajo de 1,5 grados no se podrá cumplir, por mucho que los políticos insistan en convencer de que hay margen. Ahora mismo, lo que está en juego es cuánto más va a subir la temperatura media global. Cada centígrado arriba o abajo marcará la diferencia. Todos se convocaron para la COP 26 que se celebrará en Glasgow (Escocia) el próximo mes de noviembre.