El culebrón de Downing Street

Juan Alonso LONDRES / E. LA VOZ

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De izquierda a derecha, Boris Johnson, Carrie Symonds y Dominic Cummings en imágenes de archivo.
De izquierda a derecha, Boris Johnson, Carrie Symonds y Dominic Cummings en imágenes de archivo.

La reforma del piso del primer ministro hace tambalear su popularidad

02 may 2021 . Actualizado a las 10:03 h.

Boris Johnson atrae los problemas como la miel a las moscas. En cuestión de días se ha visto en medio de una tormenta política de grandes proporciones, debido a su decisión de remodelar las dependencias donde vive en Downing Street y las acusaciones de amiguismo y de preferir ver «los cuerpos apilarse por miles» antes que imponer nuevos confinamientos. Esta secuencia de escándalos hace que no pocos crean que la política británica se ha convertido en un culebrón latinoamericano, por los giros inesperados de la trama y por lo variopinto de sus protagonistas.

Boris Johnson

El rey del escándalo. El primer ministro ordenó las obras, pero no declaró cómo las pagó. La prensa ha revelado que el mandatario buscó que donantes del Partido Conservador las costearan. Estas informaciones han hecho que la Comisión Electoral abra una investigación y además lo han forzado abrir otra a él mismo. Sin embargo, Johnson ha insiste en que él pago las 58.000 libras (66.000 euros) que habría costado la reforma, pero no ha mostrado pruebas. Asimismo se le acusa de favorecer a un empresario en plena pandemia.

Carrie Symonds

La novia caprichosa. La actual pareja del premier y madre de su último hijo habría impulsado las cuestionadas reformas en Downing Street. La prensa asegura que Symonds deseaba deshacerse «de la pesadilla» de mobiliario heredado de Theresa May. Symonds, que fue responsable de comunicaciones del Partido Conservador, también es una de las confidentes más cercanas del premier y tuvo serias diferencias con el otro gran asesor, Dominic Cummings.