Boris Johnson pugna por demoler el «muro rojo» laborista en las municipales

El laborista Starmer se enfrenta a una debacle electoral si se confirma el avance de los «tories» que pronostican las encuestas

El líder laborista Keir Starmer hizo este miércoles campaña en  Birmingham
El líder laborista Keir Starmer hizo este miércoles campaña en Birmingham

Londres / E. La Voz

Boris Johnson parece estar hecho de teflón. Pese a los graves errores que cometió en la gestión de la pandemia del covid-19 y los escándalos de corrupción y amiguismo que le han estallado en los últimos días, las encuestas pronostican que el partido del primer ministro no solo ganará las elecciones municipales inglesas de este jueves, sino que aspira a demoler lo que se conoce como el «muro rojo», los feudos laboristas tradicionales del norte y centro de Inglaterra.

La empresa YouGov aseguró esta semana que los tories avanzarán posiciones y podrían hacerse con hasta 59 escaños de distintos concejos municipales. De confirmarse estos augurios los conservadores consolidarán las posiciones conseguidas en las elecciones generales de diciembre del 2019 —en las que conquistaron circunscripciones bajo control laborista desde hace décadas—, que les llevó a tener la mayoría absoluta más amplia en la Cámara de los Comunes desde los tiempos de Margaret Thatcher.

La cosa no queda ahí. Los mismos estudios demoscópicos proyectan que los de Johnson ganarán 90 concejales más en la otrora gran zona industrial inglesa, gracias a la debacle que se espera sufran los brexiters UKIP y el partido de la Reforma.

Otros sondeos, como el de la empresa Opinium, también dan por cantada la victoria a los tories, aunque advierten que la intención de voto a nivel nacional para el Partido Conservador cayó dos puntos en una semana, hasta el 42 %, mientras que la de los laboristas avanzó cuatro puntos, hasta llegar al 37 %. La firma considera que los escándalos como el de las remodelaciones del número 10 de Downing Street o los nexos poco claros entre empresarios y el premier y otros altos cargos del partido en el Gobierno habrían ayudado a sus rivales a acortar la distancia.

Control de daños

Johnson no solo podría conseguir más concejales, sino también ampliar su ya holgada mayoría en Westminster. ¿La razón? En este superjueves electoral también se elige al miembro del Parlamento por la circunscripción de Hartlepool, tras la renuncia del diputado laborista Mike Hill, acusado de acoso sexual. Los sondeos vaticinan que los conservadores se harán con este escaño por primera vez desde 1964.

Para evitar que los nervios en el Partido Laborista se conviertan en pánico, su líder, Keir Starmer, salió este miércoles a insuflar ánimos y aseguró que «asumirá la responsabilidad de lo que ocurra». Sin embargo, puntualizó que la reconstrucción de la formación, tras la aparatosa derrota de las generales del 2019 —que le costó el puesto a Jeremy Corbyn—, aún llevará tiempo. «Esta es la primera prueba y vamos a pelear por cada voto, pero jamás creí que podríamos escalar esta montaña en un año. Va a costar más tiempo», dijo.

Lo que sí se da por hecho es que la Alcaldía de Londres no solo seguirá en manos laboristas, gracias a la reelección de Sadiq Khan, sino que incluso aumentará su actual mayoría. Las encuestas le otorgan al actual alcalde un 41 % de la intención de voto, una ventaja de 13 puntos respecto al candidato conservador, Shaun Bailey.

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