El artista pisará por primera vez el escenario neerlandés el jueves 13 con su balada «Voy a quedarme»
12 may 2021 . Actualizado a las 17:03 h.El representante español en el certamen europeo encara uno de los sueños profesionales más importantes de su carrera con ilusión y algo de nervios. A pocas horas de pisar el escenario del Ahoy Arena que albergará la gran final de la 65ª edición del Festival de Eurovisión el próximo sábado 22 de mayo, Blas Cantó ha reconocido a RTVE sentirse «arropado por el equipo y tranquilo por el trabajo que hemos hecho durante todo este tiempo».
Con la canción Voy a quedarme luchará por el micrófono de cristal en Rotterdam. Esta balada tiene un especial significado para el artista, ya que servirá como homenaje y recuerdo a su abuela, fallecida por coronavirus el pasado año. «Mi mayor amuleto es mi canción, la historia que representa y la emoción», reconoció el cantante murciano. Antes de subir al avión, Blas ha contado que en su maleta no podía faltar «una foto de mi abuela», y que, en los últimos días ha recibido cartas de admiradores que le han hecho mucha ilusión y le dan mucha fuerza para afrontar esta recta final de su aventura eurovisiva.
Blas encabeza la delegación española en Eurovisión en la que no faltan sus cinco coristas y amigos: Alba Gil, Héctor Artiles, Daira Monzón, Irene Alman y Dángelo Ortega. «Son personas con la que he trabajado muchos años, que forman parte de mi vida y hay que vivir esta experiencia de la manera más auténtica posible», relata. Aunque ha dormido poco y confiesa que los madrugones le sientan muy mal, confía en que dormirá esta noche en el hotel y mañana estará «como una rosa para el primer ensayo».
Mañana, primer ensayo
Una vez en Róterdam, este jueves 13, a las 18:55, realizará su primer ensayo en el escenario del Ahoy Arena, que este año, por las restricciones del covid, solo tendrá 3.500 espectadores. Estos serán los primeros 30 minutos de toma de contacto con el espacio que servirán para ajustar el trabajo de los últimos meses llevado a cabo junto a Marvin Dietmann, director creativo de la puesta en escena española, que está también detrás de otras propuestas como la chipriota, la austríaca o la croata. «Mañana vamos a ver a un pez adaptándose a su nuevo acuario, a un nuevo océano», avanza sobre el que será su primer contacto con el escenario eurovisivo.