El HSE paraliza su red informática por culpa de un programa malicioso que dejó sin citas a embarazadas y obligó a aplazar los diagnósticos de pacientes oncológicos
15 may 2021 . Actualizado a las 09:50 h.A las dos de la madrugada la alarma se desató este viernes en el servicio público sanitario de Irlanda, el HSE, al convertirse en víctima de un «importante» ciberataque con un ransomware. Este programa malicioso, que secuestra los datos, bloquea la red y exige un rescate para su liberación, obligó a las autoridades irlandesas a paralizar por completo su sistema informático.
Aunque el servicio de ambulancias y las vacunaciones contra el coronavirus no se vieron afectados, no ocurrió lo mismo con algunos hospitales, que tuvieron que cancelar las citas a embarazadas y aplazar la comunicación de diagnósticos a pacientes oncológicos.
«Por precaución, hemos decidido suspender todos nuestros sistemas informáticos para protegerlos ante este ataque y poder evaluar detalladamente», afirmó el director general del HSE, Paul Reid, al explicar al canal estatal RTE que «la Policía irlandesa, el Ejército y terceros» trabajaban contra reloj para contener la crisis. Según explicó, lo ocurrido fue obra de criminales que lanzaron una «operación internacional» para hacerse con los datos almacenados en los servidores centrales del sistema y, además, dañaron todos los programas nacionales y locales que gestionan servicios esenciales de atención sanitaria en Irlanda.
A pesar de que no se trató de un «ciberataque tradicional», sino de uno «muy sofisticado», las autoridades señalaron este viernes que la seguridad de los pacientes no estaba en peligro. Asimismo, avanzaron que el programa maligno empleado es similar al que golpeó a Colonial Pipeline, operador de un enorme conducto de distribución de carburante en Estados Unidos, que tuvo que reiniciar todo su sistema el jueves por la noche tras quedar paralizado el pasado fin de semana.
Hospitales afectados
El HSE pidió disculpas por las molestias causadas, en especial a las pacientes del Hospital Nacional de Maternidad y el Rotunda de Dublín, que se vieron forzados a cancelar todas las consultas externas, excepto para las mujeres embarazadas de 36 semanas o más. «El problema son los ordenadores que se conectan a los historiales sanitarios electrónicos», señaló Fergal Malone, responsable del Rotunda. El sistema de radiología conocido como Pacs, que usan muchos de los centros, se vio igualmente afectado e impidió a muchas personas adscritas a los servicios de oncología conocer los resultados de sus pruebas hasta nuevo aviso.
Precedente en el Reino Unido
El último incidente de este tipo se produjo hace cuatro años, cuando el Servicio Nacional de Salud (NHS) de Reino Unido fue invadido por el virus WannaCry. Este ciberataque obligó a paralizar la actividad en casi 600 centros sanitarios, bien porque resultaron infectados por el software o como medida de protección.
Ante la gravedad de este tipo de hechos, el ministro de Exteriores británico, Dominic Raab, pidió el miércoles conformar una coalición internacional para reforzar la ciberseguridad contra los «delincuentes que buscan subvertir las normas democráticas». Y no dudó en señalar con el dedo a países como Rusia, China, Irán y Corea del Norte.