ERC mantiene el diálogo con el Gobierno pese a la estrategia de choque de JxCat

Mercedes Lodeiro REDACCIÓN / LA VOZ

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Gabriel Rufián, portavoz del grupo parlamentario de ERC en el Congreso, durante una intervención este martes
Gabriel Rufián, portavoz del grupo parlamentario de ERC en el Congreso, durante una intervención este martes E. Parra

Tras el pacto en Cataluña, Rufián dice que «Junts no es tan de derechas»

19 may 2021 . Actualizado a las 08:42 h.

El pacto de las masías alcanzado el pasado fin de semana entre ERC y Junts para investir a Pere Aragonès presidente de la Generalitat no implicará cambios en la estrategia de los republicanos de mantener el diálogo con el Gobierno de Pedro Sánchez. El portavoz del partido de Oriol Junqueras en el Congreso, Gabriel Rufián, manifestó ayer que «no va a cambiar nada» su mensaje en el Cámara Baja ni en su relación con el Gobierno y que su partido seguirá apostando por la vía «de dialogar y de hacer política». La repercusión en el Gobierno del pacto en Cataluña es similar. Aunque lamenta que no se haya construido un Ejecutivo de izquierdas, y en su lugar se haya pactado uno independentista, el secretario de organización del PSOE, José Luis Ábalos, garantizó que los socialistas seguirán manteniendo el diálogo con los republicanos catalanes en Madrid. También el secretario general del PSOE en el Congreso, Rafael Simancas, dijo confiar en mantener una relación «leal» y «satisfactoria» con Esquerra (13 escaños), pero también con Junts (4) y el PDECat (4).

Rufián tuvo que hacer ayer esfuerzos para mantener el equilibrio al insistir en que mantendrán el diálogo con el Gobierno, e intentar no criminalizar a Junts, del que dijo que «no es tan de derechas» porque es un partido donde hay pluralidad. La semana pasada lo había calificado de «independentismo de derechas». 

Aragonès, investido el viernes

Tras la firma del acuerdo entre Esquerra y Junts, la presidenta del Parlamento de Cataluña, Laura Borràs, inició ayer una nueva ronda de consultas antes de proponer a Pere Aragonès como candidato a la Presidencia de la Generalitat. Los contactos finalizarán hoy con Junts, ERC y el PSC, como fuerzas con mayor representación, informa Colpisa. Borràs anunciará poco después la fecha del pleno de investidura, que empezará el jueves por la tarde o el viernes, en jornada completa. Aragonès saldrá elegido previsiblemente en primera votación con el apoyo de su formación y de sus socios de Junts y la CUP, un total de 74 diputados sobre 135. Será la tercera votación a la que se someterá después de fracasar en las dos anteriores, en marzo, cuando el acuerdo con los de Carles Puigdemont estaba aún muy verde. El líder del PSC, Salvador Illa, también se ha postulado como candidato sin que Borràs le haya permitido presentarse.

Mientras, el consejo nacional de ERC validó ayer el pacto con Junts, que está aún pendiente de la consulta a la militancia posconvergente. El texto que se somete a votación es: «¿Das apoyo a la propuesta de Junts de avalar el acuerdo con ERC?». En caso de que el pacto no sea aprobado, Junts investirá igualmente a Aragonès y pasará a la oposición.

El Gobierno aún no se ha constituido y Esquerra ya piensa en remodelarlo. La republicana Marta Vilalta abrió la puerta a que el Ejecutivo pueda ampliarse de aquí a dos años, aprovechando el ecuador del mandato de Aragonès, en que tendrá que someterse a una moción de confianza. Jordi Sànchez, por su parte, afirmó que si ERC y JxCat no han sido capaces de ponerse de acuerdo antes ha sido por la desconfianza mutua.

Las claves del pacto: negociación y confrontación con Sánchez, internacionalización, referendo y sin tutela de Waterloo 

El futuro Gobierno catalán, liderado por Pere Aragonès junto a Junts per Catalunya, insiste en mantener vivo el procés. Introduce algunos conceptos como «confrontación» o «embate democrático», que insinúa que ERC y Junts podrían optar por la senda unilateral, pero esta vía no aparece mencionada de manera explícita en el acuerdo que Pere Aragonès y Jordi Sànchez acabaron de pulir el pasado fin de semana. 

Diálogo y referendo pactado. El Ejecutivo de Aragonès se conjura para avanzar hacia la independencia, pero el documento es ambiguo. Ambas formaciones apuestan por un «proceso de negociación» durante dos años y un referendo de autodeterminación acordado con el Estado. Junts recela de la mesa de diálogo y así queda recogido en el documento. Los miembros de la delegación catalana en la mesa serán elegidos por consenso en el Gobierno autonómico. 

Vía unilateral. En paralelo a la mesa de diálogo, y si esta encalla y el Gobierno no da una respuesta sobre la autodeterminación y la amnistía, los independentistas amagan con celebrar un nuevo referendo. Es, según su lenguaje, una manera de incluir la vía unilateral en el pacto, pero sin llegar a citarlo.