Solo hay un 4,3 % de indultos en contra del tribunal y la Fiscalía

Gonzalo Bareño Canosa
G. Bareño MADRID / LA VOZ

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Imagen de archivo del Tribunal Supremo
Imagen de archivo del Tribunal Supremo

El Gobierno de González perdonó al general Armada, condenado por el 23F, tras solicitarlo personalmente y acatar la Constitución

26 may 2021 . Actualizado a las 23:03 h.

La concesión de indultos en contra del criterio del tribunal sentenciador ha sido mínima durante los últimos años. Los dos últimos indultos que se concedieron pese a un informe desfavorable del tribunal datan del segundo semestre del 2019. De las 137 medidas de gracia que se han otorgado en los últimos cinco años, solo 6 (un 4,37 %) se aprobaron después de que el tribunal que impuso la pena y la Fiscalía se opusieran a ello, tal y como ha ocurrido en el caso de los condenados por el procés, aunque esos dictámenes no sean vinculantes. De esos 137 indultos que se concedieron entre los años 2016 y 2020, un total de 95 (un 69,4 %) contaban con el pronunciamiento favorable de los jueces que habían dictado la sentencia. En otros 33 casos concedidos, el tribunal se había mostrado a favor del indulto, pero la Fiscalía se había opuesto. Y solo en tres ocasiones se otorgó el perdón con el criterio favorable de la Fiscalía y la oposición del tribunal.

Pero, independientemente de cuál sea el criterio de los tribunales o de la Fiscalía, la tendencia general es el rechazo a las solicitudes de indulto. Según los últimos datos publicados, durante el último semestre del año 2020 solo se concedieron 18 de los indultos solicitados, lo que representa solo un 1,08 % del total de peticiones realizadas.

Barrionuevo, indulto parcial

Entre los indultos más polémicos concedidos en democracia está el del general Alfonso Armada, uno de los autores del golpe de Estado del 23 de febrero de 1981. Tras ser condenado a 30 años de cárcel por el Tribunal Supremo en 1983, el 24 de diciembre de 1988 el Gobierno socialista de Felipe González le concedió el indulto. Pero, a diferencia de los presos del procés, Armada pidió personalmente el indulto hasta en cinco ocasiones y se comprometió a acatar la Constitución. Y el perdón llegó tras pasar cinco años en prisión. En 1993, el Tribunal Supremo se mostró a favor de indultar al coronel Antonio Tejero, principal protagonista del 23F al estimar que 13 años de prisión habían tenido ya «efectos ejemplarizantes». Pese a ello, el Gobierno socialista no lo indultó y Tejero salió de la cárcel en libertad condicional en 1996 tras pasar 15 años en la cárcel.

El Gobierno del PP de Aznar indultó al exministro de Interior del PSOE José Barrionuevo, que había sido condenado a diez años de prisión por el secuestro de Segundo Marey, perpetrado por los GAL. Y también indultó al exsecretario de estado de Seguridad Rafael Vera, sentenciado a doce años de cárcel por detención ilegal y malversación de fondos públicos. En estos dos casos, el indulto fue parcial y solo afectó a dos tercios de su pena, aunque eso les permitió quedar en libertad tras concedérseles el régimen de tercer grado penitenciario.

Sánchez: del «cumplimiento íntegro» de las penas a rechazar «la revancha y la venganza»

La opinión de Pedro Sánchez sobre el indulto a los presos del procés ha variado radicalmente en los últimos dos años. En 2019, siendo ya presidente, y tras conocerse las condenas y las penas, afirmó, antes de que se celebraran las elecciones generales, que «el acatamiento implica su cumplimiento». El jefe del Ejecutivo garantizó a «la sociedad catalana y al conjunto de la ciudadanía española que esa sentencia se va a cumplir en su totalidad». «Nadie está por encima de la ley», decía entonces Sánchez, que aseguró que el indulto no estaba «encima de la mesa». La vicepresidenta primera del Gobierno, Carmen Calvo, se comprometió también al «cumplimiento íntegro» de las penas. Una vez celebradas las elecciones y formado un Gobierno de coalición con Unidas Podemos que necesitó la abstención de ERC para la investidura y su apoyo para mantener la mayoría en el Congreso, Sánchez empezó a variar su discurso. «Este es un Gobierno que apuesta claramente por el reencuentro y por la reconciliación» decía ya entonces sobre la posibilidad de la medida de gracia. El pasado martes, una vez formado el nuevo Gobierno catalán presidido por ERC, y a pocas horas de que el Tribunal Supremo emitiera su informe, Sánchez apostaba ya claramente por el indulto a los presos del procés condenados por sedición, asegurando que su Gobierno rechaza «la revancha y la venganza».

PP, Vox y Cs se apoyan en el informe del Supremo para dar la batalla jurídica

El bloque formado por PP, Ciudadanos y Vox exigió este miércoles al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que desista de indultar a los condenados por sedición en el procés, porque, tras el rechazo del Tribunal Supremo, consideran que sería un «desacato», una «traición» o un «fraude de ley», informa Efe.

Los tres partidos conservadores trazaron así una línea roja frente a Sánchez y batallarán en contra de los indultos, tanto en los tribunales, adonde acudirán para recurrir la medida, como en ayuntamientos y parlamentos, la otra vía elegida por Ciudadanos, o trasladando su rechazo a la calle, como ha prometido Vox.

Los líderes de PP y Ciudadanos, Pablo Casado e Inés Arrimadas, y el portavoz parlamentario de Vox, Iván Espinosa de los Monteros, coincidieron en señalar la contundencia y la unanimidad del informe, preceptivo, pero no vinculante, del Supremo, que tilda los indultos de «solución inaceptable» por la falta del «más débil indicio de arrepentimiento», la «voluntad de reincidir» o la pretensión de que el Gobierno corrija una sentencia.

«Traición»

Si concede los indultos, «Sánchez se sitúa como un presidente del Gobierno indigno de estar al frente de este país», advirtió el PP por boca de su portavoz en el Congreso, Cuca Gamarra, que considera la medida de gracia una «traición» del jefe del Ejecutivo a su propio electorado.

Aunque son ampliamente respaldados por los socios de Sánchez en el Congreso, como este miércoles expresaron PNV, EH Bildu o Más País y es la opción que también defiende Unidas Podemos, el PP considera que esta mayoría parlamentaria no implica que los indultos gocen de respaldo popular y, por contra, cree que estos dividen a los socialistas. En el PP alientan las divisiones internas en el seno del partido de Sánchez, al señalar que, aunque la Moncloa mande, el PSOE sigue vivo.

Pese a que el presidente del Gobierno desvinculó su decisión de su debilidad parlamentaria, la bancada conservadora ve los indultos como un pago a los votos de Esquerra. «El pago que le piden por haber acabado en la Moncloa será su finiquito y el epitafio del PSOE constitucional», recalcó Casado.

Para Arrimadas, «no hay perdón ni privilegio posible para estos golpistas». La presidenta de Cs aseguró que el Gobierno de entonces, el de Mariano Rajoy, dejó «abandonados» a los españoles el 1-O y ahora desde el gabinete de Sánchez pretenden pisotearlos. En Ciudadanos creen que Sánchez dirige el Ejecutivo «más útil para el separatismo y más dañino para los españoles».

Podemos replica al tribunal: «El tiempo de los jueces ha terminado»

Unidas Podemos fue tajante este miércoles al avisar de que «el tiempo de los jueces ha terminado» tras conocerse el informe del Tribunal Supremo en contra de los indultos a líderes secesionistas. Desde UP recalcaron que ahora hay que dar paso «al tiempo de la política» en favor de la libertad de los presos del 1-O.

«No podemos empezar la mesa de diálogo con la contraparte en la prisión», advirtió el presidente del grupo de Unidas Podemos en el Congreso, Jaume Asens.

En este sentido, Asens recordó al PP que el informe emitido por el Supremo no es vinculante y que, además, durante los gobiernos populares se otorgaron «decenas» de indultos con informes contrarios de los tribunales.